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Tuesday, June 03, 2008

ARTICULOS


CAMPOS DE CONCENTRACION




Por: Lic. Adela Soto Álvarez.

Cuando hablamos de campos de concentración automáticamente pensamos en la barbarie alemana, dirigida por Hitler, y quien marcó la historia de una nación, cuando se dio a la tarea de construir una serie de instalaciones con adversas condiciones para la vida humana, con el único fin de encarcelar y eliminar a los supuestos “enemigos del estado”.

Según cuenta la historia en estos campos de concentración se metían a comunistas alemanes, socialistas, social demócratas, gitanos, testigos de Jehová, homosexuales, clérigos cristianos, y personas acusadas de comportamiento asocial o inauditos según las apreciaciones del asesino y su camarilla.

Se conoce que después de la anexión de Austria en marzo de 1938, los nazis arrestaron además a judíos, y austriacos, y los encarcelaron en los campos de Dacha, Buchenwald, y Sachsenhausen, en Alemania. También en noviembre del 1938 los nazis realizaron una ola de arrestos masivos de judíos, y los encarcelaron en campos de concentración pero esta vez por periodos breves.

Estos prisioneros eran vigilados por los equipos especiales de la SS llamadas “Unidades de la calavera”, los que como hoby hacían competencias de crueldad entre ellos, apostándose uno a los otros quién sobrepasaba los atropellos, y las torturas a los encarcelados.
Otras de las barbaries de este sistema fue lo ocurrido durante la Segunda Guerra Mundial, donde médicos nazis hicieron experimentos sobre los prisioneros de algunos campos.

Bajo el impacto de esta guerra, el sistema de campos de concentración nazis creció rápidamente. Después de la invasión alemana de Polonia en septiembre de 1939, los nazis abrieron campos de trabajos forzados donde miles de prisioneros murieron de agotamiento y hambre.

Después de la invasión alemana de la Unión soviética en junio de 1941 los nazis aumentaron el número de campos de prisioneros de guerra donde diariamente morían infinidad de hombres y mujeres desnutridos y deshechos de tantas torturas físicas y mentales, así como sometidos a una hambruna increíble.

Algunos de estos campos de trabajo forzado fueron construidos dentro de los campos de concentración ya existentes, como por ejemplo en Auschwitz en la Polonia ocupada.
El campo de Lublin, luego conocido como Majdanek fue creado en el otoño de1941 como un campo de prisioneros de guerra y fue convertido en campo de concentración en 1943. Ya aquí miles de prisioneros de guerra soviéticos fueron fusilados o gaseados sin compasión por las tropas hitlelianas.

Esta es una parte de la historia ocurrida por el régimen represivo y dominante de Adolfo Hitler en Alemania.

Por lo que cuando conocemos de esta realidad y nos metemos en lo que ocurre en Cuba no tenemos más opción que compararla con la misma, con la diferencia de que en la isla esclavizada por el sátrapa comunista, se sobrepasa la barbarie de cualquier asesino del mundo circundante.

Si comenzamos por analizar lo sucedido en 1959, cuando de forma inteligente e intrépida comenzó por adueñarse de las propiedades del pueblo, utilizando para ello exageraciones y mentiras que lograron que los cubanos confiaran ciegamente en su verborrea demagógica, utilizando en ello a la parte mas vulnerable de la sociedad que era la campesina, por su bajo nivel educacional y participativa en los negocios de la economía.

De igual forma hizo con el hombre de a pie al que le fue lavando el cerebro, haciéndoles creer que ellos iban a ser los dueños del país, y que su gobierno iba a ser un sistema de participación, y libertad como nunca antes visto.

Pasada esta primera prueba de hipnotismo donde no dejó de usar inescrupulosamente la psicología de las multitudes, se promocionó libertario de los oprimidos, y una buena cantidad le creyó, hasta que poco a poco fue dominando cerebros y posesiones, convirtiéndose en el dueño mayor de una nación carente.

Aun corto tiempo fue dominando por completo al país con un arte ducho en conocimientos de tortura psicológica, solapada y macabra, exponiendo su mandato con fuertes ráfagas de represión, y convirtiendo a la Cuba de hoy en un campo de concentración generalizado, con diferentes campos de trabajo forzado y torturas físicas y mentales dentro del gran campo, social y penitenciario, lo que lo supera en artimañas al sanguinario de Adolfo Hitler.

Las farsas y embustes fueron apoderándose de cada discurso, donde quien participaba primero por voluntad propia en espera de mejoras sociales, después lo hacia a punta de cuestionamientos laborales, y reprensiones políticas pues creó vigilantes chivatos en los llamados Comités de Defensa de la Revolución y valoraciones sindicalistas, en los centros laborales, donde cada trabajador era analizado por su comportamiento participativo y combatiente, a través de un sociopolítico, donde la llevaban la cuenta de los trabajos ,voluntarios, la combatividad política, el trabajo en apoyo a la construcción, la participación en las tareas de la patria, la guardia obrera, el estudio, y otras participaciones, de lo contrario la expulsión y el descrédito para toda su vida. Convirtiendo a Cuba en uno de los campos de concentración más grandes que ha conocido la humanidad.

Con esta toma de poder, eliminó a los del viejo sistema político. Aprobando la pena de muerte, y fusilando a millones de cubanos, enjuiciados en tribunales populares, militares, y donde los fiscales del pueblo acusaron a inocentes por el simple hecho de las apariencias o haber vestido el uniforme del gobierno de Fulgencio Batista.

Los pocos militares que quedaron exonerados en la masacre del ajuste de cuentas, los expulsó a la calle sin oficio ni beneficio, empujándolos al destierro tanto fuera del país, como fuera del lugar de residencia, y partir de ese momento tuvieron que sobrevivir perseguidos y vituperados por la supuesta masa revolucionaria y el incipiente hombre nuevo.

En esta época de depuración social, no solamente la emprendió contra los gusanos como se les comenzó a llamar a los desafectos al sistema, sino que expulsó inescrupulosamente a cuanto cura y monja residía en Cuba, porque el nuevo sistema solamente podía ser devoto a la Biblia Marxista Leninista. Por lo que las iglesias para la lengua y la opinión comunista eran templos de malsanidad donde el hombre podía hacer contrarrevolución, por lo que quienes profesaran tal creencia cristiana comenzaron a ser perseguidos.

Así y de forma mucho más rigurosa hostigó y encarceló a los “Testigos de Jehová” por el simple hecho de no querer inmiscuir la política con la religión, no jurar la bandera, aprender el manejo de las armas, o pertenecer al servicio militar obligatorio.
Una buena parte emigró a diferentes países del mundo desposeído de todo lo que tenia, y enjuiciado por su orgullo cristiano y cuestionamientos políticos, donde solamente tenían derecho los supuestos revolucionarios, por lo que comenzó a darse a la tarea de crear al robot nuevo, porque todo tenia que ser a su imagen y semejanza, como si el fuera un ejemplo digno de seguir.

Para cegar a un más al pueblo convirtió cuarteles en escuelas, bajó los alquileres, y se enfrascó en alfabetizar hasta las piedras del camino, utilizando para ello una ideología comunitaria donde en todo momento tergiversó palabra por palabra a su conveniencia.

Cuando ya se convenció de que tenía al pueblo en sus manos, y que los que podía perjudicar sus proyectos de posesión habían sido expulsados y exilados en otros confines del mundo. Se dio a la tarea de comenzar a construir sus dominios represivos para fundir bien el pánico a toda la sociedad y meter en ellos a quien sacara el pie fuera de sus concepciones políticas.

Derogó las leyes jurídicas a su ordene y mande, cambio la constitución de la República, abolió el sistema eleccionario, y se coronó eterno “Rey de la isla caribeña”. Único sucesor de la prepotencia y el absolutismo.

Con estas nuevas leyes dominando todos los sistemas directivos políticos y sociales, comenzaron a crecer los centros penitenciarios de forma vertiginosa. Todos con adversas condiciones y donde fueron a parar culpables e inocentes y todo aquel que podía hacerle sombra a su directiva partidista.

Prueba de ello es que en la Cuba de hoy pensar o pronunciarse inspirados en el pensamiento martiano de separar el gobierno civil del mando militar es suficiente para que el régimen, que dice ser continuador del partido que fundó Martí, comience a lanzar sus acusaciones de anti patriotas, bandidos, contrarrevolucionarios, y cuantos adjetivos entienden sin el menor respeto a los derechos humanos, ni a la libertad, ni a la justicia o la paz merecedora de cada ciudadano.

Por lo que en Cuba, hace 47 años, que el pueblo pasó a un plano muy denigrante.,y en su lugar apareció el Estado Socialista, el Partido y cuanta organización con rastros de comunismo se le ocurrió crear.
Así fue como las leyes adquirieron el carácter de defensoras del Estado Socialista, tomando la Constitución una línea sin precedentes en la historia de la República de Cuba.

Así también hizo con la libertad de prensa, de asociación, de expresión, etc., se han visto condicionadas, inclusive desde el punto de vista constitucional.

Por todo esto que recoge la historia soy del criterio de que en “Cuba Socialista” existen muchos más campos de concentración que en la Alemania dominada por Hitler por lo que continuaré describiéndolos.

El sistema penitenciario en Cuba, dista mucho de ser un lugar de reeducación del hombre que comete un delito y necesita integrarse nuevamente a la sociedad.
En estas mal llamadas prisiones, que son verdaderos campos de concentración se destruye al hombre, y se va llevando lentamente al deterioro físico y espiritual, no solamente por los abusos diarios, sino por el hambre a que son sometidos, con una dieta insalubre, y desproporcionada de calorías para la vida de cualquier ser humano.
Todos los presos cubanos sufren de desnutrición y tienen el sistema nervioso central totalmente destruido, a causa de los abusos psicológicos, lo que ha generado un gran numero de suicidios dentro de los diferentes penales.

La atención medica es insuficiente por lo que cualquier enfermedad por simple que sea se complica y ha muchos los ha llevado a la muerte.

Todos los presos políticos y comunes son sometidos a la fuerza del poder imperante, el que los obliga a realizar trabajos forzados, sin pagos por su labor.

Muchos sufren de insolación ante la falta de protección en los campos y las construcciones, además de la falta de alimentación ante la carga de trabajo por jornadas de más de ocho horas bajo lluvia, sol y sereno.

La corrupción dentro de los penales cubanos se agudiza por días, por lo que existen testimonios fidedignos de reos que aseguran que en todos los penales existen oficiales y conduces que disfrutan del maltrato a los prisioneros, y utilizan a reclusos con largas condenas para que se conviertan en jefes, y vendan las celdas y la comida por dinero o algún objeto de valor, .así como maltraten y hasta asesinen a los presos desvalidos, y todo quede como una rencilla presidiaria.

Se conoce que en estas penitenciarias de Castro los juegos ilícitos y el homosexualismo se practican a conocimiento de los reeducadores, y delante del resto de los reclusos, todo permitido con fines de lucro.
Las ratas, cucarachas e incestos de diferentes especies pululan en todas las celdas, así como las filtraciones de heces fecales, orina y aguas podridas.

El agua potable para los reclusos esta totalmente contaminada, así como la comida, que es servida fría en bandejas de metal en malas condiciones, y se compone de una sopa de col, una cucharada de arroz con semillas, ya a veces un rebotillo verde, o un pedacito de tortilla o picadillo de soya en mal estado.

Los prisioneros, tanto políticos o comunes conviven con asesinos y violadores, hacinados y todos se encuentran con patologías crónicas agudizadas por la insalubridad y la falta de atención medica.

Muchos se han quedado inválidos y otros están por quedarse a causa de la hambruna, y humedad intensa, además todos padecen de sepsis bucal con sangramiento prolongado, así como tuberculosis y trastornos digestivos entre la mala absorción de los alimentos contaminados por parásitos y bacterias adquiridas dentro del penal.

Cuando sabemos de estas realidades nos damos cuenta que nuestro país, se ha convertido en un campo de concentración peor que los de la época de Hitler, por eso hay que seguir luchando cada día más por que la libertad absoluta cubra la patria que nos vio nacer y se termine de una vez por toda con tanto horror e inclemencia