TRADUCTOR

DEDICADO A MIS PADRES

Saturday, December 10, 2016

CASI ESTIERCOL




Me han roto en mil pedazos
Desgarraron mi sensibilidad
Mi gran pasión inmaculada


Me siento casi estiércol
En medio de una oscuridad espeluznante
Y sin embargo el corazón sigue latiendo


Respiro a duras penas
Pero respiro
Y resisto la embestida
De la supuesta oveja disfrazada
Sujeta a mi cabeza
A punto de la explosión unánime


Y me pregunto
Cómo puede una mujer
Caer de bruces
Desaliñada y polvorienta
Con tantas torres derribadas
A cuchillo limpio


Con batallas ganadas a puros pantalones
Donde el pulmón expulso
Hasta el último aliento


Yo
Siempre yo
Carismática y admirada
Caer de bruces

Sobre la maldad embravecida
Acorazada por amigos

De la quinta potencia


Cerebros débiles o tan débiles

Como el que llevas


Hasta dónde la ignorancia
Los títulos honoríficos 

en escuelas leguleyas
Papeles mustios 

colgados a la vista ajena
Por qué pasaron 

por la mente más obtusa y sanguinaria
La que no respeta sexo
Ni se conmueve ante el dolor de adentro


El mal agradecido
El fisgoneo de la buena vida
Mostrando una paciencia grata
Y almacenando en su interior
Todo el veneno que respiro  en una infancia
Carente y sin consuelo


Por eso te dedicas a degustar escarabajos
Con dentadura insípida
Hormigas cabezonas
Con ínfulas de cordero
Desmoralizadas ante su propia prole


La exigencia del bien es tan amarga
Que ni escribiendo mil cuartillas
Lograría vaciar este veneno inoculado


El madero a filo descarnado
Levantando torres de poesía abstracta
Mientras los más cercanos
Te aplauden a viva voz
Y por detrás
Lanzan todos los cuchillos y las dagas


Y no es pesimismo de poeta
He visto con dolor
Levantarse ante mis ojos
Torres llenas de luz
Estando a oscuras...


Por eso ya nada me espanta

ROTURA IMPIA



Se han roto los dioses de repente Todo bajo torbellino indescifrable
Y púas aberradas

Por eso es que me asfixia Tanta madriguera Dispuesta a demoler la argolla

Y los dientes del alfarero Cansados de rumiar Sus equivocaciones

El mal aliento de los topos En cuadrillados en la doble apariencia

Y ahí se le ve al presidente de los ladinos Compuesto y afilado Lleno de maldades inquisidoras Sin corazón para el latido Ni pócima para el ramalazo Que provoca en cada vocablo que vomita

Quién me iba a decir que tendría ojos para verlo Erguido con la lengua llena de polvorines Contra mi lánguido esqueleto Mascullado de tanto rendirle culto A la conmoción histérica Que proyecta bajo la sotana Donde se imagina casi místico

Y no es más que un ladronzuelo de oportunidades Un arlequín lleno de palabras vacías Aprendidas por encargo.

Saturday, November 19, 2016

EL ADIOS DE LOS VIVOS. "RELATO" A LA VENTA EN AMAZON.COM DE LA ESCRITORA ADELAINE SOTO (ADELA)







 CAPITULO 1.

Es un dolor inmensamente agudo, que va desarmando cada poro y cada fibra.....

El último adiós es cosa triste, diría que horrible, desgarra corazón y vida. Nunca me gustaron las despedidas, ni siquiera imaginar no volver a ver a seres queridos, ni amigos fieles. Pero como todo en la vida no es lo que uno anhela, nada de lo que no me gustaba pude conseguirlo, y este día recibí el mensaje de mi amiga Lucia de qué fuera a su casa a despedirme.
Rogué a todos los santos, pedí hasta de rodillas fuerzas para enfrentar ese momento, pero no tuve más opción que salir como un resorte al encuentro final, tratando de no perturbar mi psiquis y poder sacar de lo más hondo esa fuerza superior que tanto ella como yo necesitábamos en un momento así.
Por eso nunca se me olvidará esa tarde de invierno cuando caminaba rumbo a la casa de mi amiga y colega Lucia López, vecina de años, amiga inigualable, y colega inseparable de múltiples tertulias, de poesía, música, y té de cualquier hierba que apareciera en medio de nuestra miseria. Lo importante era brindar por el futuro, si es que en algún momento decidía darnos el frente.
Ya en el lugar y después de titubear por varios segundos empujé la puerta de madera podrida, que rechinó como si se percatara del momento y necesitara como yo quejarse a puro grito.
Detrás de la misma estaba mi amiga sudando a más no poder, y con un ánimo asombroso repartía a varios vecinos sus desvencijados sillones, su mesa con tres sillas construida por Pepe el cabillero, la humilde cama con su colchoneta con más huecos que un famoso colador, a la vez que quitaba de los clavitos, dos cuadros y dos diplomas ganados en su desempeño en las letras infantiles.
En un rincón en espera de ser obsequiadas se podían apreciar tres cazuelas llenas de tizne y abolladuras, y sobre uno de los cajones, los cuatro trapos con que se vestía. Implacables y limpios, en turno para también ser donados a la vecindad, que atropelladamente se debatían en el pequeño espacio, a ver quién se llevaba más.
Saludé a mi amiga con un fuerte abrazo, y con la gentileza que la caracterizaba me pidió esperara terminar con la repartidera, por eso fui y me arrinconé en uno de los bordes del camastro que aún estaba por desarmarse.
De inmediato reconocí a Lula la presidenta del Comité de Defensa de la Revolución bajo las siglas de (CDR ) que nunca le ofreció un  saludo y estuvo todo el tiempo tras sus huellas, pero tan necesitada como el resto, colgó los ideales y se unió a la donación de los beneficiados con la huida de Lucia.
Increíblemente era la que más pedía y sin esperar a que le dieran agarró el viejo fogón Pike de precalentamiento y salió horonda como si llevara en su mano una reliquia de gran valor.
Desgraciadamente hice acto de presencia de este trance tan ridículo de la presidenta, por lo que la indignación me segó de repente, pero salí rápido de ella comprendiendo como muchas veces la necesidad desdobla a las personas.
Realmente me chocaba que fuera Lula la heredera de aquel fogón viejo y herrumbroso que tanto trabajo le costó a Lucia adquirir después de estar más de 15 años cocinando con lo que apareciera.
Entre leña, aserrín, y un viejo fogoncito de mecha que mi difunda abuela Carmen le regaló en uno de sus desesperos sin tener donde hacer ni un poco de café
Emeregilda Luisa, más conocida por Lula como presidenta del CDR era diabólica, metida en todo, y no salía del borde de la ventana escudriñando la casa de Lucia día y noche.
Y cuando ésta salía al portalito, disimulaba escondiéndose detrás de la cortina de palitos de bambú que a los embates del aire la descubría con el constante tintineo.
Pero así es esta vida, los peores enemigos a la hora de la partida van a recoger los despojos de lo que en vida fueron sus víctimas.
Aunque a Lucia esto no le importaba por su carácter afable, y ese don de no odiar ni a sus peores detractores. Y si la reprendía me sacaba sus conocimientos en numerología, unidos a la energía y en ese mejunje me callaba y calmaba el enojo, haciéndome entender que siempre es mejor dar que recibir.
Allí sentada esperando terminara con sus entregas personales, estuve todo el tiempo. Algunos vecinos y colegas entraban y salían a despedirla con afecto y miedo, una combinación difícil de comprender, pero muy real en la Cuba de hoy donde la doble moral impera como en un reino construido por las altas dosis de pánico que les inoculan a los hombres.
Fue muy triste el panorama, porque mientras mi amiga depositaba sus pertenencias al fondo de un gran jabuco de nylon, y algunos cajones, entre lágrimas, abrazos silenciosos, y golpecitos en el hombro.
La mayoría daba la espalda con rapidez para no ser descubiertos a la hora de la salida del humilde hogar por los búhos a sueldo y también gratuitos que abundan en estas zonas cubanas.
Quizás para otra persona hubiese parecido un acto risible, aceptar como regalo aquellas baratijas, pero para mí que todo lo analizaba, no era más que un episodio normal de un país donde existen lugares donde se vive como mendigos, y aunque Lucia tenía muy pocas cosas materiales para dar, muchos de sus vecinos tenían menos que ella.

Continuara.....

CONTRADICCIONES.





Todo el tiempo
De un análisis en otro
La única neurona asiente
Llena de contradicciones
Pero el corazón sigue obstinado
En enfrentar tabúes
Tal vez se encapriche
Con lo no dicho
O prefirió las ruinas
De tanto trastocar los sentimientos
Al  final
Nunca fueron nuestra mitología
Por eso me esfuerzo en los afectos
Y tiemblo ante un quizás o un tal vez
Que me seduzca
La adoración 
Aunque carezca de  certeza
Siento distorsión
Un ir y venir de sobresaltos

Que me hacen implacable
Cuando veo los pedazos caer
A pesar de las palabras inconclusas
Y las comparaciones
A veces reúno despojos
Conformo
Un girasol
E imagino que gira
Casi o igual que mi cabeza
Y comienzo a pensar
En amores aplazados
Prejuiciada y torpe
Entregando el néctar
A quien no tiene paladar
Y negándome a tocar las estrellas
Intuitiva y loca
Que estúpida de mí
 Remendando  con el mismo hilo
La rotura, el extravío, la orfandad
Casi segura
 De que nadie llegará
A territorio íntimo
Mucho menos me salvara del miedo
A sentir tu cuerpo impoluto
Haciéndome cabriola en los deseos