FRASE CELEBRE

"Para mí, el mayor placer de la escritura no es el tema que se trate, sino la música que hacen las palabras." Truman Capote

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TRADUCTOR

DEDICADO A MIS PADRES

sábado, julio 20, 2019

NUEVAMENTE LOS FANTASMAS

Nuevamente los fantasmas
Hacen cabriolas en mi mente
De nada vale convertirme en zombi
Hundirme en la maleza
O simplemente aceptar
Su envestida
Ellos pululan incansables
Colgados a mi desconfianza
Y ni con cien salvoconductos
Logro sacarlos
Se alimentan con helecho
Y pasto doloroso
Se creen con derecho
De usurpar las trepadoras
Con sus ojos huecos
Y penitentes
No les importa
Mi tranquilidad
Si vivo a cara o cruz
O necesito asirme a otra cimiente
Los fantasmas nuevamente
Atropellan mis horas más heroicas
Se hacen cómplices unos a a los otros
Martillan
Re martillan
Mi piel comienza
A agrietarse
En constante polución
Aplico a la quinta sinfonía
Hago botos a la luz
Me envuelvo en caña santa
Y jengibre
Me atraganto con tilas
Y romerillo
Pero no se mueven
Ni deciden retornar
No queda un rastro de piedad
Sus siluetas continúan
Silbando su melodía mística
Siento miedo
Un miedo singular
Y grave
Los miro
Necesito escapar
Precisamente a esta hora
Se pierde al ánimo
Y tan sólo
Me auxilia una gaviota.

EN ESTA CIUDAD

En esta ciudad
Llena de adoquines y tristeza
Voy dejando
La parte más valiosa


De nada valen
Las siete potencias africanas
La cruz
El campo santo


Hincarme de rodillas
Salir o entrar en desenfrenos
Confesar quien mutiló
Mi sexto cause
O si me queda un pedazo de nombre


En esta ciudad
Me dicen garabatos
Rellenos de arpones y sufragios
Impublican mis versos
 
La forma de dolerme
Y hasta me envían al acecho
Aves carnívoras
De dientes sucios


Usureros de doble leva
Que mancillan y abrazan a la vez


En esta ciudad
Voy dejando lentamente
Mi rostro de sisella
Mi himno de sinsonte


Para convertirme
En un gorrión aletargado
Sin pico
Ni alas
Ni siquiera nido
Donde poder asirme

ACOSO CEREBRAL



Bajo el manto
De los desesperados
Enciendo mi lámpara sin luz
Acuno el grito

Es preferible
Que no salga
En un final
Las paredes son de hierro
Al igual que los escuchas

Hasta el corazón lo llevan por fuera
Con la aorta amarrada
A una apatía enorme
Me pregunto
Qué hacer con el chinchorro
Anclado en mi cerebro
Le faltan remos
Y la sabiduría adquirida
En los retablos de las bestias

Aunque yo estaba allí
Acosada por ellas
Golpeada hasta la medula
Los huesos en estampida
Junto a un dolor insondable

Repicaban las rejas de la ruina
Mis oídos se volvían
Diabólicos
Hasta perder toda audición

Más de mil veces flagelé
Los vestigios que quedaban
Solté las riendas
Transité a campo travieso

Hasta me aferré en pleno desespero
A los desmanes despiadados de Edipo
Creyéndome Yocasta
Reina de la tragedia Griega
Hija de Tebas

Sin ser hija de nadie
Ni mujer de nadie
Ni siquiera sabía que llevaba
Entre las piernas

PRISA



Estoy de prisa
El tiempo agudiza los gorriones
Plisa la integridad
Aterra al espejo
Yo la muchacha vespertina
Con un sueño clavado
Y mil besos por dar
Voy cuesta abajo
Con la bolsa vacía
Y la mente repleta de fantasmas
Míos y ajenos
En una oscuridad embrionaria
Y agreste
Donde no veo mis manos
Tus ojos ya no tienen la misma algarabía
Ni tus labios desean unirse
Nada puedo exigir
Aunque siga siendo
Mil veces yo
Con la tripa por dentro
Y el amor a bocanadas
Lleno de insomnios
Y maneras
Dispuesto
Encarnado
Encantador y niño a la vez
El alma desmoronada
Se divide en dos mitades
Una para mí, la otra para mí
Cada palabra
Rompe los cánones del sentimiento
Me lleva a pensamientos sórdidos
Incapaces de asentarse como rosa

PECADO IMPOLUTO




Estoy cansada de creer que soy Y no soy nada

Tal vez recuerdo vago Entre penumbras Donde escucho el sonar

De una campana Que desde una alta torre Me grita


Tiemblo ante el tilín Que trae el viento Me arrullo entre mis brazos Hablo a mi propio oído Y se dispara el miedo Con su siete pecados impolutos


Imagino la presencia De alguien Tan sólo como yo Pero no es cierto

Son las gotas de lágrimas Que caen

Afligidas... sonoras

Sin alivio

SANGRANDO


Mi entidad va dejando
Su asidero
Enclaustrando ideas
Paganas o no
Incluyendo las del amor
Y el disfrute
Solamente por cumplir
Lo prometido
Sé no queda tiempo
El azogue derretido
El rostro agrio
Tiene un montón
De líneas
Agudas
Sombrías
Que no inspiran a nadie
No queda lozanía
Ni en los aleros más profundos
Solamente rictus
Por el paso perdido
Cuando andaba suelta
Volando entre ramas y pastizales
Con la soledad colgada a la cintura
Amorfo es el recuerdo
Cuando se apodera de mi sexto sentido
Duele como daga
Ahí sangra noche a noche
Silente
Pero sangra
Tomo tu mano
Como la de un inanimado objeto
No sale ni un respiro
Tampoco un leve movimiento
Es tu mano
Tibia
Colgada de tu cuerpo
Inerte
También sangra
Dentro de mí
Beso tu mejilla
Tus labios inmóviles
Y continúo sangrando
El silencio anida en primer plano
Tú y yo sobre el lecho pálido
Pálido el deseo
Tal vez ni pálido
Un graznido sale de tu pecho
Vacía el mío

martes, julio 16, 2019

TRAS LA ESCOTILLA

Nos pasamos el tiempo
Tras la escotilla
Vigilando
Incansablemente una señal
O un aplomo
Muchas veces
Fingimos una sonrisa
Convertida en mueca
Guiñamos un ojo
Apretamos las mandíbulas
Y juramos nunca mas
Transitar por los escombros
Pero todo se vuelve viento
Y ese viento nos escupe la cara
Viajamos como zombis
Enlutados y confundidos
Nos lanzan flechas
Y palabras hirientes
Escoltadas por un mar humor
Tan edulcorado
Que no sabes si es una ofensa
O un requiebro
A mi me ha pasado
Viajo con el rostro pálido
Y pálida la mirada
El corazón también anda pálido
Yo que era tan colorida
Tan llena de amapolas y duendes
Colgada de la luz de las luciérnagas
Escribía mil poemas
En menos de un suspiro
Unos llenos de cursilerías
Otros ardientes y profundos
Todos revisados por trogloditas
Y mensajeros del brujo mayor
Me siento reacia
Llena de espesor y vómitos
Me aturden las noches lunáticas
Los infaustos aires
Que llegan a través
De la radio difusión
Y me pregunto
Llena de saltarines en el pecho
Si es la hora de morir
O ya he muerto
La perenne frialdad persiste
Diseca todo lo bueno
Esculpe todo lo malo
Y de pronto me veo
En el fondo
Elevando una bandera blanca.

EXPERIENCIA COTIDIANA

Muchos ocultan la sonrisa
Lobuna y alacraneada
Reparten el odio
Entre paranoia hereditaria
Y un desmembrado corazón
Triturado a fuerza
De lanzas y cuchillos
 Que vienen de otros instintos
Mucho más indignos y despiadados

Solo tienen ojos
Para lanzarse 
Contra la reproductora
Sin tener en cuenta
Desvelos
Ni escardar continuo

Y aunque 
Afirman que los alacranes
Se comen a la progenitora
Aseguro
Existen frutos
Que laceran lentamente
Como torpedero en pleno arranque

Quizás porque en el Paleolítico
Se les imagino 
Entendieron
O alguien les hizo creer

Por eso si haces una encuesta
Incluyendo la ciudad de los monjes
En cautiverio
 
Conocerás múltiples degüellos
Tumbas olvidadas
Mendigos
Arrastrando culpas
Entre hinojos y magulladuras

La sangre correr como ríos sedientos
Sin perdón
Abofeteados
Por las leyes del karma
Y el pecado capital

Sin que nadie
Analizara los atenuantes
Antes de lanzarlo a la hoguera.

Encontraras
Los que no tienen suerte
Y lamen el plato ajeno
Bajo un puente
O en los bancos de la impaciencia
Despreciados por los improsultos
Y apedreados por su propia prole.

RAMAL Y CEPO

La luna hace sus guiños
Y el sol se pavonea
Entre eclipses y ausencia

Todo aquel que se creyó valiente Y tozudo Camina con las manos a la espalda

Pies llenos de sangre Sangre en coletilla Ojos marchitos y deslumbrados Silencio repartido

A veces té
Otras zumo de limón Y muchas víctimas

Mercados de acertijos quebrados Campos fértiles Cultivados de espinas

La mayoría intenta escapar Y escapa Otros se los tragan Los farallones
El chirriar de las rejas Y el óxido 
De la turbulencia enemiga

Estámos en época  
Sin milagros Y si muchas protestas  
Que entran por un oído 
  Y salen por el otro

Sobrevivimos entre bestias
Terriblemente feroces
  Llueve la maldición Nos lanza 
Sus manzanas desobedientes

Ya no importa 
Si es enero o diciembre  
Si hay cambio de estaciones
 O continuaremos estacionados Frente a la necrópolis social
 Apretados hasta los tuétanos

Se alza la voz y el eco la rebota
La hunde en la madriguera
Todos estamos 
Sedientos de pan y vino
  Ninguno 
Alcazaremos el arca de Noe  
Ni la última cena.

RUIDOS

Llevo la ciudad sobre los hombros
Intrépida
Llena de ruidos estridentes
Un contorno familiar
También con ruidos
El páncreas delirante
Comparándose con el único ojo
Ambos a la espera del milagro

Si uno pudiera arrancarse las dolencias
Comprarse vísceras de albardilla
Hacerle una envoltura al ánimo

Meter las neuronas
En una cámara reconstructiva
Donde no penetren los fantasmas
Con sus plazos traicioneros y despectivos

Que el tiempo fuera infinito
Y no existiera el escrutinio humano
Todos con alas amplias y sin rumbo

Aterrizáramos en Pompeya
O en Egipto
Siempre bajo la incandescencia
 Del sol puro

Recorrer las pirámides
De la mano del Rey de la ternura
Acariciándonos el pelo
Y el desencanto
 Protegidos por el cinturón de Orión
Y la estrella más lumínica.

Pero nada sucede
Nada cambia
Diálogos despectivos
Máscaras a granel
Y las treinta monedas
De intermediarias 
En todos los convenios

Verdades a boca de jarro
Crudas
Fatigosas
Sin azúcar ni sal

Y cuando menos lo pensamos
Allá va la bruja 
Con sus pailas de aceite
A cambiarnos el acordeón
Por una rueca
Donde hilar e hilar
Hasta quedar postrados
Frente a catafalcos y desmanes
Donde a veces morir es lo más sabio.

NO HE MUERTO

 

No he muerto  
Y ya me olvidan  
Apenada realidad  
Que golpea  
Y se mete como musgo


Suelto el grito  
Y no aparece nadie
Cuando a penas ayer  
Bebían en mi mesa  
Al son de un afecto
 Imperecedero


Incluso alababan  
Mis peores gnosis  
Cuando por cualquier  
Neurastenia 
  Se metían los demonios


Que pulcritud 
 En aquellas miradas
 Entonces mis escritos  
No eran cursis  
Y si la más suave pluma  
Tocaba mi entrecejo  
Allá
iban todos  
Como leones rugientes


No he muerto 
Y veo mi cadáver 
Atrincherado
  En un confinamiento  
Espantoso


Las paredes caen  
Los cuadros  
Me disparan  
Ecos incandescentes
 Moscas y mosquitos 
Titubean Afilan sus ponzoñas


Miro registros 
  Y retratos Y el timbre no funciona


Aves de rapiña merodean
Fieras capaces de lincharme  
Azotan mis oídos


Me siento putrefacta  
En una ciudad desposeída
Donde se busca la felicidad 
A golpe de autoayuda 
Y no brota


Ni brotan los oráculos  
Ni las cartománticas
Ni las brujas de Salen


Suspiros y más suspiros  
Incinerándome
 El maullar de los gatos
Los perros y las pulgas


Libélulas sobre las marquesinas  
Desconocidos y batracios  
Me presionan con urgencia


No encuentro quien me coza 
La ansiedad y calme el flujo


No he muerto  
Y ya ando por otras latitudes
Donde pululan malas intensiones  
Y te venden a pedazos

CUANDO UNA MUJER SE ATREVE.


Toque el mar muerto
Llena de optimismo
Y sus olas me arrastraron
Hasta las penumbras más pueriles
Donde las virtudes del siniestro
Dirigen las turbas azuzadas

 
Nunca lo imagine
Andaba a ciegas
Se acumularon muchas décadas
E invadieron el miocardio

  
Tampoco supe que sería de mí
Y me hice mil promesas
Creía que aún me quedaba magia
Y un te quiero a todo pecho

  Mujer tontuela
En plena experiencia
Mujer aniñada
Sin títulos honorificos

En la universidad de la calle
 
Por eso me humille

Caí de bruces
Pedí a gritos un te amo
Una caricia tierna
Una mirada que levantara
El suplicio 

De la soledad
 
Pero todo era amaestrado
Pócimas a granel para el desquite
Que acostumbran 

A realizar los machos cabríos
Cuando una mujer se atreve

DEJENME





Déjenme aquí

Tranquila

Transparente



No importa el dolor agudo

Ni los ritos de la magia negra



Ni siquiera los siete pecados capitales

Que tal vez cometí

Y no me aflige



Es hora de morir

De pecho para adentro



Aunque la coraza

Permanezca intocable

Y el vulgo la haga añicos



No soy mujer de nadie

Ni tengo tierra propia



Ni siquiera una cloaca

Donde lanzar las embestidas

Y el canto incansable de los agoreros



Linchando mis mejores momentos



Es cierto que lancé la palabra

Por los cuatro costados

Y cuando dije amor

Me salía del fondo



También utilizaron

Mi boca y mis manos

Mis noches y mi lecho

Haciéndome creer reina y señora

De tanto desaliño



Déjenme aquí

Tranquila

Transparente



No importa el dolor agudo

Ni los ritos de la magia negra



Ni si Penélope tejió hasta desangrarse

Leda fue la madre de Helena

O mi destino será morir en Esparta



Nadie vendrá a raptarme

No habrá corceles esperando

Ni enfrentaré una nueva contienda



Huérfana de la piedad

Convivo con mis muertos

En este pedestal de polvo y paja

Donde el viento despeina

Mis atuendos – harapos-

Sin tener que jugarme un escondrijo

Ni servirle de manjar a nadie