
Lanzar su furia
Mientras la humanidad gira sus ojos enjaulados
Avalancha de gritos
Grandes tinieblas
Y la voz del usurpador
Negando a cuántos condujo a la muerte
Ni cuántos aún yacen
Sin permitirles un alegato justo
Siento un intenso olor a confusión y pánico
Que sale de aquellos que se vanaglorean
En cumplir las ordenanzas de si mismo
Mostrándoles a sus sucesores
Solamente las rutas hacía el crimen
Sin enseñarlos a escuchar
El momento del desespero
Ni a la madre en franca pesadilla
Inundando con su lava todos los espacios
Tampoco se conduele del peregrinaje
Que en misión eterna
Viaja entre las garras del infierno
En busca del paraíso
Miserias humanas
Martillan mi impotencia
Sin permitirme definir cuánto dolor me aborda
En este momento injusto
Donde veo desmoronarse la humanidad
Todo ante mi parece un manicomio
Desafíos
Egos en absurda lógica
Extremismo
Ciegos de remate
Muertos a granel
Cautivos
Falta de bondad
Y a exasperados buscando el otro lado de la puerta
Estoy llena de efluvios
Suplicándole a la vida
Nos permita llegar al eje
Sin más sangre sobre el madero de sacrificios
Desde el rincón de la noche
Veo a los cuatro jinetes de la Apocalipsis
Penetrar la catástrofe
Mientras mi pecho gime terriblemente mustio