
Cuando te conocí mi camino fue otro
Me habías tomado de la mano
En medio de las ruinas y el despojo
Era lógico sentirse Helena
Totalmente Troyana
Y Diosa
Tú eras un cazador
Indómito
Lejano
Como una tregua o una bala
Jamás hubiese entrado al laberinto
De no ser por esta manía hedónica
De imaginar la luz donde no existe nada.