
De ti sólo quedó
Un domingo de rosas
Y este recuerdo tierno
Desde otro continente
Los papeles ajados
Tú ultima palabra
Y tus pasos lentos
Tragándose las leguas.
“El mayor enemigo del hombre no es otro que su propio ego, pues este, mientras no está dominado, lo vuelve sordo y ciego al bien. Pero Dios le ha dado al hombre una amiga preciosa, su propia alma, que no ha dejado de hacerse escuchar por él y de guiarlo hacia la Luz que busca más o menos conscientemente”. Marie Corelli (1864-1924) Novelista británica.