FRASE CELEBRE

"Para mí, el mayor placer de la escritura no es el tema que se trate, sino la música que hacen las palabras." Truman Capote

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TRADUCTOR

DEDICADO A MIS PADRES

domingo, mayo 06, 2012

COMO OLA




Como ola vas y vienes
Legándome  un maremoto de inconstancias
Donde la resignación no tiene espacio

Llueve de forma tormentosa
Mis ojos se mutilan
Mi corazón también
Y no encuentro fuerzas para olvidar
Tu boca acostumbrada
Tus manos deslizándose
Con esa maestría felina
Que solamente puedes darme

Ni siquiera percibes
Lo puro de estas ansias
La entrega sin fronteras
De un frugal a otro

El deseo imborrable que permanece quieto
En espera de reflexión y tiempo
Para volver a fundirnos en una espera corta
Donde vuelvas a ser mi rey
Y yo sea tu reina


 

NI TE IMAGINAS.





Todas las ilusiones al barranco
Y aun así
No me importó tu ronco olvido
Ni siquiera me legaras al  viento


Y continúe
Unas veces a oscuras
Otras alimentada de poemas inconclusos
Que al final lanzo al mar
Para no ver morir el corazón de tanta ausencia

Si supieras la verdad
Y el orgullo te dejara
Adivinar cuánto te extraño
Las noches que me acuesto prendida de tu voz
Para que duela menos 

Ni te imaginas
Las lágrimas que ruedan por este amor
Que se aleja de mis manos
Con fuerza sobrehumana

Sin hacer alusión a la primera palabra
A la caricia llena de añoranzas y apuros

Y ya vez sigues más allá del sol
Y los Glaciales.
Sin permitirme ser  la epopeya de tu boca
Ni la guardiana eterna de tus ojos de cielo


jueves, mayo 03, 2012

PADRE EN TU PARTIDA



                           
Tu cuerpo se convierte en osamenta fría
Después de una lucha encarnizada
Para que la vida
Continuara a tu diestra

Pienso que mis esfuerzos fueron pocos
Para alargarte la existencia
Después de un sin número
De malestares crónicos.
Que azotaron implacables
Sobre tus tantos años

Sé que gracias a mi amor y mi cariño
Convertites las congojas
En pajar de ternura
Para que te dolieran menos los abrojos
Que no dejaron de surcar tu mente

Mucha ausencia te acompañó
Impasible y cortante
Sobre todo
De aquellos 
Que debían dedicarte
Aunque fuera unos minutos
Sin apuro
Porque tú merecías
Todo el tiempo
Todo un raudal de besos

Como vez ahora tan sólo queda tu foto
Adornada con afligidas velas
Y un ramo de rosas
Para que tu espíritu suba hacia ese cielo
Que tanto necesitas

Cuantos días te vi entre girones
Buscar con tus ojitos abatidos
Un rostrofamiliar
Escuchar palabras de aliento y de cariño
Que calmaran tu profundo aislamiento

Padre
Como me duele saberte en una morgue
Esperando el momento
De ir al crematorio
Donde solamente quedara de ti
Un montón de cenizas en una caja común
Porque mis honorarios
No alcanzan para hacerte un merecido sepelio

Hoy recuerdo las veces que me dijiste
Que solo en mi hombro
Podrías descansar tu atribulada frente

Cuantas veces te acurruque en mi pecho
Te acaricie la vida
Para hacer más llevadera
La ausencia de tu gente
Esa que nunca aceptaste
Te olvidaran del todo

Por eso hoy viejecito querido
Tan sólo puedo expresar
Este dolor enorme
Entre versos desgarrados
Y pedirle al altísimo
Te eleve hasta la gloria
Y compense tu retiro
Con un cúmulo de ángeles.

miércoles, mayo 02, 2012

VIAJE HACIA LA NADA II





                                                 A mi padre en sus últimas horas…

Padre… te saqué de Macondo
A calmar la humillación y la impotencia
Que roía tus huesos carcomidos
Y hastiados de tantos salvoconductos
A la hora de llevar a la mesa el  grano
Tan sólo porque vestiste con orgullo
Un integro uniforme
Con manos limpias y el corazón dispuesto
Mientras las turbas del hombre nuevo
Rompían las propiedades de tu alma
Entre palabras crueles y gritos despiadados
Te vi muchas veces
Llorar junto al madero del tormento
Abrazarte al desespero
Raspar la tierra con tus dedos mutilados
Mientras el rey espoleaba sus tropas a degüello
Contra tus años de servicio y tus dignas medallas.
Padre… Te saqué de Macondo
Y te llevé a conquistar tus sueños vírgenes
A ese lugar mágico
Donde podrías echar a andar tus alas
Conocer las ciudades que te fueron prohibidas
Disfrutar de las enormes aguas que cruzan sobre el Nilo
La tumba de Tutankamon
Las góndolas  y las torres egipcias
Que vivían  intocables dentro de tus anhelos
Y así lleno de afanes  fuiste palideciendo
Y así lleno de quimeras te fuiste columpiando
Entre inicuos gérmenes  y accidentes vasculares
A la vez que tus piernas se iban quedando nulas
De nada me valió hacer planes
Suplicar luz para tus ojos
O la simple compañía de unos cuantos
Pero todos a la hora más abatida
Olvidaron tus grietas,
Tus desvelos,
Tu soledad y lejanía
Y se aferraron
A la falta de tiempo
Cuando el tiempo es enorme
Si lo multiplicamos
Pero no tenías fortuna, ni nada que obsequiarles
A esos filibusteros que solamente actúan
Cuando el interés  los mueve
Ahora seguimos solos
Solos y sin caudal
Cansados de buscar  calor humano
En la desolación del crudo invierno.
Que nieva sin cesar sobre la vida

MI PADRE Y YO






Mi padre y yo estamos solos

En una urbe llena de detalles

Pero negados

A nuestra soledad imperecedera

Yo acunando penas entre poemas

Y testimonios.

El muriendo a plazos fijos

Sin haber conocido las Torres Egipcias

Las cataratas del Niágara.

Mucho menos las playas de Miami Beach

Tan cercanas y tan distantes

Mi padre y yo tenemos los ojos fijos

En un recinto lleno de sobresaltos

Porque soñar bajo este status

Es complicado.

A un costado el maletín de ilusiones y fracasos

Otro lleno de nieblas y congojas

Unas veces cubiertos de un polvillo gris

Otras anunciándonos

Las heridas de la guerra

La falta del corazón de los otros

El desamparo turbulento y terminal

De aquellos que se quebraron

Mi padre y yo, vivimos sobre lagunas familiares

Y recuerdos de montes y ríos

Palmas reales, miserias

Persecución y disparates

En una Villa casi real llamada Rembolt

Al mismo centro de la ciudad de las posibilidades

Bajo los tiroteos de repente, olor intenso a hierba

Y sirenas policiales.

Mi padre y yo,

Olvidados por la gente,

Con una madre lejana y polvorienta

Sembrada en una fosa

Sin flores ni epitafios

Mi hijo dejando sus reflejos

En una celda maloliente y fría

Mi hija en el escenario familiar

Tapando ante mí, sus agujeros

Mis nietos

Unos perdidos en la distancia

Otros metidos en su adolescencia

De celulares, textos, e Internet

Mi padre y yo olemos a rosas viejas

A desamparo y cautiverio almacenado

Sumidos en una abadía

Donde las lágrimas salen y caen en el mismo lugar

Porque no somos compañía para nadie.

Mi padre y yo estamos solos

El esperando la partida

Yo, en los rescoldos del fogón

Dejando la poca juventud entre las horas

Los dos a pecho descubierto

¿Qué más podemos pedirles a esta vida?