
Te busco en las dolencias
Y en el gozo
En cada grieta
Y desespero
Y comienzo a sentirte
Lejano
Tan fuera de mí
Que hasta me espanto
Tu amor se ha convertido
En derrame ordinario
Irreverente
Soga y lanza
Para el sortilegio
Y veo pasar las caracolas
Multiplicadas en espera
Y lágrimas
Demasiado desamor
Se apodera
El daño es pertinaz
Calcina los colores
Escogidos
Riega un sufrimiento
Tan espantoso
Que el pecho se agrieta
Y los ojos se convierten
En híbridos de sal
Dónde están las palabras
Huidizas
Pero ciertas
Solamente barranco
Y alivianes
En zonas prohibidas
Ligados con el fulgor
Turbio y cristalino
Que despide tu anhelada boca.
Que despide tu anhelada boca.