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"Para mí, el mayor placer de la escritura no es el tema que se trate, sino la música que hacen las palabras." Truman Capote

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DEDICADO A MIS PADRES

jueves, marzo 09, 2006

EL FALSO PROFETA

Puerto Pesquero


Por : Adela Soto Álvarez

(Este es uno de los capítulos de la novela testimonio El Imperio de la Simulación, escrita en Cuba y que trata de lo sucedido en la isla del 1959 al 1996 dentro de la sociedad).

A modo de prologo.

En los años 90 cuando el período especial u opción cero comenzaron a azotar sobre la población cubana, la gente desesperada buscaba afanosamente una vía de escape a la realidad que les golpeaba con todas sus fuerzas.

Acostumbrados al Marxismo Leninismo, ideología impuesta por el gobierno desde su triunfo en l959, los cubanos habían cambiado la creencia por el machete, el fusil, la hoz y el martillo. Las creencias religiosas habían pasado a segundo plano, y la falta de espiritualidad era increíble.

Al caer el muro de Berlín las familias no sabían como enfrentar la crisis económica, entonces comenzaron la búsqueda espiritual en diferentes doctrinas.

Así se les veía de religión en religión y de sexta en sexta buscando alivio a su hambre mística, y no más de uno encontró la verdad en la palabra de Dios, pero otros se dejaron llevar por los acechos de Belcebú y sucumbieron en la increencia, por supuesto los más incautos, y aquellos que a pesar de la tan promocionada revolución , continuaban en el atrazo, en la falta de capacidad , y fuera de toda civilización. Éste es el caso de Sarita una jovencita residente en las afuera de la ciudad de Pinar del Río.-


Sarita muchacha joven e inexperta como cualquier mujer a su edad criada sin madre, con dos hermanos vagabundos y un padre alcohólico, todas las noches iba hasta la orilla del mar en busca de paz para su insomnio.

Se subía sobre los dientes de perro y metía los pies en las aguas turbulentas para calmar su mal de amores, que aunque nadie lo había descubierto era su gran enfermedad.

Desde que Lucio se marchó, los días le parecían garfios, y aunque el viejo Cuco, santero popular de su aldea, le predijo que Lucio no era el verdadero amor, sino el capricho, y sus caracoles se lo reafirmaron muchas veces, la muchacha empecinada seguía esperándolo en el mismo sitio por donde una noche de verano izó velas al futuro.

Desde su partida Sarita nunca más supo de él, solamente por algún comentario de los chiquillos del barrio, que la seguían gritándole “loca”y afirmando que Lucio se había casado en el extranjero con una vieja ricachona.

Todas estas cosas se las gritaban al son de las pedradas, que la hacían enfurecer y regar por el pueblecito pesquero una sarta de palabrotas que ofendían la moral y la decencia de cualquier persona.

Su hogar como todos los de Cuba, lleno de miseria y complicaciones. Sus dos hermanos colgados a la neurosis que provocan las sociedades cerradas y sin soltar las anclas de la vagancia y lo peor de todo, sin querer establecer ninguna comunicación humana con su abandonada hermanita.

El padre de ambos llamado Donicio, siempre en el portal escupiendo aguardiente por todos los poros, la hacía huir como una prófuga, por eso se pasaba las horas en los muelles contando las lanchas y los barcos que entraban y salían, y sobreviviendo con las sobras de un comedor obrero que por lastima le daban algo que llevarse a la boca.

Otras veces se reunía con los más pequeños y les narraba fábulas y cuentos del lugar y hasta les enseñaba el muelle por donde descargaron en siglos pasados la trata de sus ancestros.

Sarita a pesar de que para todos estaba medio chiflada, conservaba en las pupilas el color natural de la cordura y aunque encorvada por el maltrato el tiempo y la falta de amor filial, cierta esbeltez, como el ave fénix le resurgía en cada movimiento.

Rosendo un pescador del lugar, de ves en cuando le ofrecía trabajo en sus barcos de pesca y aunque el pago era ínfimo, ella lo aceptaba para entretener el estómago y la inercia.

Las mujer del pescador le había hecho un gran favor meses después de la perdida de Lucio, precisamente cuando ella casi sin raciocinio decidió lustrar su piel bajo el agua, el sol y el sereno y su cuerpo fue poniéndose flácido, incoloro y desnutrido.

Gracias a los alimentos que le llevaba todas las noches Petra la mujer del pescador, no murió bajo los tinglados de mangle seco donde se tiró a morir.

También las terapias de convencimiento, explicándole que sí no comía, el cuerpo no le funciona y para que la entendiera mejor se lo comparaba con un barco sin combustible no podía navegar. Además debía cuidarse de lo contrario nunca más podría volver a ver a su querido Lucio.

Por suerte decir Lucio era una palabra mágica y gracias a eso pudo salir del bache emocional lo que era comprensible, pues desde que abrió sus ojos solamente tuvo el cariño de este hombre que aunque unos años mayor que ella, siempre la respetó y cuido hasta que un día por problemas económicos tuvo que marcharse en busca de un futuro mejor.

Algunos aseguraban había naufragado en medio del océano, y sus carnes fueron manjar de los tiburones. Otros que estaban en el extranjero acomodado, pero la verdad no la sabía nadie, por eso Sarita lo esperaba ansiosamente.

Su madre murió al nacer ella, y los hermanos mayores y el padre nada hicieron por ayudarla.

Había crecido como un animalito huérfano y desvalido y ahora sin Lucio estaba demasiado sola.

Algunas veces le escuchaba consejos al viejo Cuco, santero del ligar, que con sus escudriñadores ojos la seguía a todas partes.

Muchas veces en sus consultas espirituales le aseguraba a la jovencita que Lucio jamás regresaría en su busca , que sus muertos y sus caracoles no se equivocaban.

Pero la muchacha algo incrédula le refutaba la predicción y se aferraba a sus esperanzas

Lo único que consolaba a Sarita era irse todos los días a mirar el horizonte esperando ver aparecer a Lucio por algún lugar.

De pronto comenzó a sentir el ruido de los barriles, y los contenedores con taras de un tonelaje no imaginado, y el grupo de viejos adiposos desfilando como si lo estuvieran haciendo en una pasarela.

Todo esto al son de un brillo relampagueante en los cuellos, brazos y dedos que encandilaban los ojos de los desposeídos del lugar que no dejaban de clavar sus interrogantes sobre el enorme cajón de planos topográficos con letreros de exportación.

¿Quiénes serán? Se preguntó para sí la jovencita, mientras se peinaba el lacio cabello por detrás de las orejas, herencia de la mestiza madre con el padre blanco.

Todo indicaba que el puerto había sido conveniado con otras partes del mundo para mejoras sociales, o del mago por eso pensaba muy preocupada, sí le quitarían el lugar donde ella se sentaba día tras día a esperar a su amado.

Allí entre bulla y varios idiomas, los hombres recién llegados se abrían paso con un andamiaje de tres patas y escala de medición, mientras a corta distancia un grupo de carretoneros se disputaba los servicios de alquiler.

Todo parecía una gran locura, pero ella no dijo nada, solamente observó todo en silencio, mientras su corazón se zarandeaba violentamente.

Al fin descubrió a lo lejos un enorme cartel con letras góticas que aunque no se distinguía muy bien lo que decía, le pareció que una de las palabras decía FUTURO, o algo parecido.

Si realmente era eso lo que decía no había porque preocuparse, se repitió mil veces y hecho a correr sobre el árido terreno pesquero.

Para asegurarse de la prosperidad que podían traer aquellos visitantes fue a consultarlo con Cuco que además de ser espiritista y oportunista, era el más viejo del poblado, por lo que hacía a veces de consejero, curandero, adivino y hasta mago.

Le comentó al supuesto espiritista lo sucedido en los muelles, y el le dijo confidencialmente que todo lo que ella veía allí había sido su obra y la de sus santos.

Le aseguró que la cosa iba a cambiar gracias a sus actos de hechicería, incluso que habría trabajo para todos y hasta viviendas nuevas y lujosas, comida al por mayor y los salarios serían codiciados por muchos.

La jovencita incauta al fin, tragó en seco y miró a Cuco como si mirara a un Dios omnipotente, entonces pensó que sí Cuco había logrado todo aquello, le sería menos trabajoso traerle de vueltas a Lucio y poniéndose de rodillas ante el viejo le suplicó le devolviera la felicidad de su amado lo antes posible.

Incluso juró postrada ante sus pies que si se lo devolvía ella cumpliría al pie de la letra con todas sus órdenes.

El viejo Cuco después de absorber el humo de su tabaco varias veces, aceptó y Sarita contenta le pidió las primeras encomiendas.

Cuco inteligentemente comenzó con indicarle cinco baños con miel de abejas, tres flores amarillas, tres rojas y tres blancas. Rezar un padre nuestro y tres Ave María, todo esto en medio del camino real.

Sarita lo copio todo en un pedazo de papel para que no se le olvidara y salió a toda carrera del lugar.

Al llegar a su vivienda corrió el deteriorado lienzo que servía de puerta y penetró en la salita que como siempre permanecía ocupada por sus dos hermanos , los que bajo la tenue luz de una vela a punto de extinguirse tiraban los dados sobre una tabla , ebrios de tanto alcohol de bodega y apostando siempre a la suerte sin suerte.

Al otro extremo de la salita sobre las rotas pajillas de un sillón, descansaba el viejo Dionisio, que sin mirarla le preguntó sobre las nuevas del Puerto y ella tratando de buscar simples palabras para que la entendiera, trató de comenzar por la llegada de los inversionistas, pero el ronquido seco y pestilente que produce el alcohol le puso punto final al aparente diálogo familiar.

Sarita acostumbrada a aquella indiferencia fue hasta la cocinita , se echó dos cucharadas de azúcar prieta en un vaso de agua fresca y comenzó a ingerirla como el mejor licor.

Se dio el primer baño ordenado por Cuco precisamente en el camino que quedaba tras su casita, y regresó al hogar dejando caer su cansado cuerpo sobre el camastro donde asfixiados por el polvo yacía los deteriorados tapujes.

Trató de conciliar el sueño sin dejar de pensar en lo que habló con Cuco, pero como de costumbre el sueño no llegaba a sus ojos.

Lo forzó, le contó ovejitas, pero no logró nada, al fin decidió levantarse y salir al patio.
Hacía rato escuchabas que los cachorros de Negrita tenían hambre y la buena perra ya no le quedaba leche para amamantarlos.

La temperatura estaba muy alta, el sofocante calor la hacía sudar copiosamente, pero aún así comenzó a deslizar sus descalzos pies sobre la arena y las piedras de la orilla en busca de algunas sobras para aquellos animalitos hambrientos.

Por suerte los recién llegados habían dejado platos con sobras y vasos con buen vinos sobre la arena, y ella con su jabita en mano comenzó a recogerlas seguida por la buena perra.

En algunos platos plásticos quedaban grandes trozos de pescado sin utilizar, camarones en salsa y ostiones, pero aunque la boca se le hacía agua no dejaba de pensar en los cachorros, aunque el hambre que sentía la hizo recoger una de las botellas de vino, y aunque desconocía en su paladar el sabor y los efectos de las bebidas, se la empinó hasta el fondo, con el objetivo de calmar los gritos de sus tripas.

Recogió todos los residuos alimenticios en su jaba, mientras escuchaba a lo lejos las autosuficiencias de los recién llegados haciendo blanco en las necesidades de los pescadores. Escuchaba risas, proyectos y notas de baladas antiguas.

No se detuvo, continúo en su misión de llevarle de comer a los perritos de Negrita, pero los estragos del vino sobre un estómago vacío comenzaron a azotar aquel cuerpecito endeble y no acostumbrado a placeres alcohólicos y de tanto dar tumbos cayó rendida sobre las piedras y el agua.

Ella no supo el tiempo que transcurrió en aquel letargo pero de pronto vio una luz sobre su cuerpo que la recorría de pies a cabeza .Sintió miedo pero las palabras no le salían ni para pedir auxilio, los efectos del vino la dominaban sin remedio.

Sin poder moverse se mantuvo por un buen tiempo, hasta que de pronto sintió las palpitaciones de un pecho varonil casi asfixiándola .Pensó pedir ayuda pero su corazón le decía que era Lucio que había regresado por ella.

Se abrazó fuertemente a aquel espejismo y se dejó amar como antes, así se pasó las horas contoneándose sobre el cuerpo de Lucio, a la vez que le pedía que nunca más la dejara sola.

No había salido de su éxtasis y ya el fuerte sol le quemaba el rostro, se puso de pie sorprendida pero por mucho que busco nada quedaba, había amanecido sin Lucio ¿váyase a ver quién la tomo en sus brazo y le hizo el amor sobre la arena? pensó por unos instantes, pero trató de salir de aquel pensamiento lo antes posible.

Sin explicaciones corrió a casa de Cuco y se lo contó todo, mientras este le afirmaba abusadoramente que estaba seguro que había sido Lucio quien la tomó en la orilla de la mar , pero se había tenido que marchar a toda prisa, porque tal vez alguien lo perseguía.

Sarita sin titubeos le creyó ciegamente y comenzó a hacer todo lo que Cuco le pedía y de forma religiosa.

Con estos cumplimientos, baños, limpiezas y quién sabe cuántas cosas más ,estuvo la pobre jovencita casi dos meses y Lucio no regresaba, aunque ella no dejaba de ir noche a noche al mismo lugar donde creyó haberlo encontrado nuevamente.

Desesperada le pidió a Cuco que hiciera algo por ella , porque su desespero la estaba enfermando, entonces el viejo aprovechándose de la situación le recetó un nuevo baño con albahaca y tres huevos, después tenía que hacerse una limpieza con una gallina prieta , dos palomas rabiches, un ramo de espanta muertos y yo puedo más que tú durante tres días y tres noches, pero eso tenía que hacérselo él y en su casa.

Sarita no se opuso, fiel y creyente comenzó con la limpieza en casa de Cuco. Tres días y tres noches estuvo la jovencita en la habitación de éste desnuda sobre la cama y recibiendo en cada limpieza sorbos de aguardiente y ron Pinilla como parte del ritual sagrado, además cortejada por siete velas y la cabeza de siete pollitos muertos, a la vez que Cuco le echaba de cuando en cuando con una latita agua con las siete potencias africanas dentro de las piernas.

Al llegar al tercer día de tratamiento Cuco le pidió paciencia, asegurándole una vez más que Lucio llegaría en su busca en cualquier momento.

Sarita a partir de ese día continúo noche a noche visitando el mismo lugar en espera de su amado, pero no llegaba aunque ya no se desesperaba mucho, pues creía en lo que Cuco le decía, hasta lo que le dijo muchas veces de que estaba engordando con su tratamiento espiritual.

Diciembre llegó con muchos vientos y el fuerte frío comenzó a soplar enfureciendo las olas que llegaban a la orilla con sus fauces hambrientas.

Sarita comenzó nuevamente a desesperarse por el tiempo que transcurría sin resultados para sus deseos, por lo que le pedía a los santos de Cuco, y a la luna y a las estrellas.

Así se le escuchaba noche tras noche alabar al cielo sentada sobre las piedras, a pesar de la extrema gordura que le molestaba hasta para sentarse.

De pronto le comenzó un dolor de estómagos terrible, este le pasó al bajo vientre y así le cogía la espalda y las piernas. Sin casi poder ponerse en pie, y sin comprender lo que le sucedía, se arrastró como pudo hasta llegar a casa de Cuco, que por suerte vivía cerca de la orilla.

Cuando Cuco la vio llegar, rápidamente la condujo hasta la cama, mientras ella desconsolada le preguntaba sin parar, qué le estaba sucediendo.

Los dolores continuaban arreciando y Cuco sin darle respuestas solamente caminaba de un lado al otro con la mano en la barbilla, hasta que de pronto se le acercó y separándole las piernas comenzó el llanto de un bebé

-¡Ya está aquí ¡- gritó Cuco satisfecho

-¿Quién?- preguntó la jovencita mucho más asustada

-¡Lucio!- dijo el viejo alegre

-¿Cómo Lucio?, ...¿Dónde está?.-

-Aquí,... transformado en este niño.-

Sarita no sabía ni qué decir ni qué hacer, estaba segura que aquel niño salió de su vientre, pero cómo fue no, tenía que creer en Cuco, él no le mentiría, aunque ella no comprendía sus palabras.

Cuco insistió en convencerla diciéndole con voz comprensiva y dulce, a la vez que le acariciaba el cabello de forma parternal, pero en el fondo malsana.

- Como puedes ver Lucio no pudo venir, pero te envió a su retoño .Yo no te dije que mis poderes eran divinos, ya vez te lo prometí y te lo cumplí. -

LA HAMBURGUESA EN CUBA

LA HAMBURGUESA
Por: Adela Soto Alvarez


(Este es uno de los capítulos de la novela testimonio El Imperio de la Simulación, donde se hace un fiel relato de una de las tantas realidades que enfrentamos los cubanos de a pie)


En los años noventa en Cuba todo parecía el juego del gato y el ratón. La gente se afanaba por encontrar que llevar a la mesa, y entre los inventos culinarios, y los inventos para resolver la economía individual, el pueblo comió y bebió todo lo que andaba y no andaba sobre la tierra, hasta que un día comenzó a circular la noticia del primer antídoto para calmar la hambruna y que se extendía por todo el país como una vía de salvación alimenticia y no fue otra cosa que la llamada Hamburguesa, Hambergue o Salvavidas.

Se conoció que un buen señor, antiguo propietario de un centro de elaboración de la provincia más occidental del país Pinar del Río, de gran óptica y capacidad culinaria, además de la buena voluntad de resolver el caos alimenticio que dominaba a todos por igual, se dio a la tarea de inventar un producto comestible que por lo menos le suministrara al cuerpo humano un poco de fibra y por suerte fue aprobada por los dueños del poder.

Según se informó al pueblo, este producto era elaborado a base de carne de cerdo y soya, sería vendido con pan especial, horneado y con ajonjolí, además servido con mostaza o katchup al gusto y a un valor de dos pesos moneda nacional y acompañado con un refresco frío de frutas naturales, todo esto de producción nacional.

Esta noticia llenó de jubilo a toda la población, la que no veía la santa hora de tener atrapado entre sus dientes tan ansiado alimento.

Inmediatamente comenzó el remozamiento de todas las cafeterías del país las que por más de un año permanecieron cerradas y cubiertas de moscas, mosquitos, cucarachas y roedores, y seguidamente la inauguración del nuevo local.

Todo parecía un sueño .Se veían familias aparentemente limpias , porque ni jabón para eso tenían y vestidos con sus mejores galas que desde muy temprano en la tarde salían en padilla familiar , y hasta con la mascota de paseo rumbo a la hamburguesería.

Las filas eran interminables para pode adquirirlas , pero aún así la gente no desmayaba en su intento y seguía aferrada a la cola sin quejarse , por supuesto que era la única tabla de salvación alimenticia en esos momentos.

La demanda fue tanta que las ventas no paraban de 8 de la mañana a 10 de la noche y de lunes a domingo sin descanso. Primero comenzaron vendiendo tres por persona, después dos, y como es de suponerse junto a esta rebaja comenzó la calidad a bajar también.

Se inauguró su venta en blancos platos, con katchup, mostaza y calientitas, posteriormente desaparecieron todas estas cosas, y se pusieron bien frías y te la servian en la mano, perdió tanta calidad que ya no sabían a hamburguesa pero a nadie le importaba el cambio pues lo importante en ese momento era calmar el jugo gastrico.

Con esta restricción como es de esperarse, reapareció la bolsa negra tomando la iniciativa del problema. Hubo hasta venta de niños para comprar hamburguesas.

Como solamente se despachaban dos por persona ,los negociantes para sobrevivir ponían en las colas a un gran número de niños de cinco a nueve años ,los cuales compraban sus dos hamburguesas y se las daban al vendedor de la bolsa negra, que al resto del día le pagaba con darle una a cada niño , y el resto la vendía a l0 pesos moneda nacional en las afueras de la cafetería.

Era un negocio redondo pues estos vendedores de la bolsa negra, acaparaban más de treinta hamburguesas diariamente, resolvían el día y solamente perdían la que le daban al niño alquilado, junto a un billetito de l0 pesos moneda nacional que les daban a los padres.

Y les aseguro que no daban abasto con la venta, ya muchos ante la inmensa cola y dejando en sus casas a familiares que no podían venir a hacer la misma, para poderles llevar algo de comer la pagaban a lo que fuera. Esto además permitió que los vendedores ambulantes aumentaran sus ganancias con el sudor y la necesidad ajena.

Se puso tan difícil la adquisición del preciado y único alimento que el gobierno decidió regular su venta a través del grupo de búhos de cada cuadra.

Primero tenían derecho los mejores trabajadores, los más destacados, después por núcleo familiar y así sucesivamente.

Ya cuando no quedaban elegidos para adquirir la hamburguesa entonces podías comprar una por consumidor, esto si quedaban, y sin refresco ni agua.

Este sistema de ticket por barrios y cuadras también se utilizó en la venta de pizzas, caldosas y arroz moro con yuca o boniato, el cual se cocinaba en grandes bullones con leña de forma colectiva y cada cual iba con su plato y recogía su alimento.

Esto se hacía los fines de mes cuando se suponía la gente no tenía conque sobrevivir. Yo creo que esto fue en el fondo bueno y ayudó a muchos a no morir de hambre, aunque el resto continuaba en la inclemencia y por supuesto que si no se apuraba no alcanzaba, es decir que todo tenía su cosa.

Este sistema también fue implantado en diferentes organismos estatales, pero aquí se vendía, no era como en los barrios, que era de gratis, pero aún así hubo broncas, sus colados, sus turnos vendidos al que llegará tarde y necesitara comprar primero o por ejemplo quienes iban a comprar para ancianos, enfermos, o personas que no podían ir por estar trabajando o para el perrito de la casa, aunque en esta época muchos fueron abandonados a su suerte, aunque hubo personas que a pesar de la miseria hacían todo lo posible en compartir con el animalito sus pocos alimentos.

Mi país se convertía en pocos años en un campo de concentración y mi dolor al igual que el de todo el pueblo era mas fuerte que las torres egipcias, más fuerte que las aguas del Sena. Pero necesitaba creer en los milagros , en los peces y lo pan, en el buen samaritano vestido de benevolencia ,aunque no me quedaran manos para implorarle al cielo.

Fue una época muy tragica para el cubano de a pie. El país se ahogaba en la peor de las miserias, y sus habitantes alcanzaban menos que un esclavo de las famosas dotaciones que existieron .

LA BENDICION DE UN RAYO


(Este es un testimonio de una de las tantas situaciones que enfrentan los cubanos en la isla después del período esperial )

Por: Adela Soto

Estábamos reunidos en la salita de la vivienda en un esfuerzo por despejar la x de la incertidumbre, mientras la lluvia caía copiosamente , y los relámpagos parecían tumbar las paredes con su sonido ensordecedor, cuando de pronto un rayo resonó con tanta fuerza que todos nos pusimos de pie esperando el desenlace.

Primeramente pensamos que el desastre había sido humano, por suerte el occiso fue un buey de uno de los cuartones cercanos, el pobre tan debilucho que daba grima su muerte.

Nadie sabía quién era el dueño, cómo nadie lo quiso averiguar .Más de una veintena de vecinos del poblado fueron a ver agonizar a la pobre res, que carbonizada yacía sobre la húmeda tierra con los ojos implorando al cielo, mientras la concurrencia aparentemente tranquila, pero sin perder por un instante el acecho de la ley, miraba para todas partes esperando el momento.

Como es de esperarse en un dos por tres el patrullero de la policía nacional apareció sin que nadie supiera quien le había avisado, cómo llegaron, ni por dónde.

También como era normal, después de estos había que esperar llegaran los enviados especiales para dar fe de la muerte del buey y proceder a que el carro el la carne se llevará las mejores partes del fallecido, para posteriormente darle candela al resto del animal.

La gente caminaba inquieta de un lado para otro, hasta que al fin comenzaron a irse poco a poco los gendarmes junto al carro de la carne, que como es costumbre en estos casos recogió todo lo que pudo y dejó sobre la tierra el resto del animal al cuidado de un sólo policía y con la orden de la incineración.

Nunca supimos guiado por qué mano divina, o que actuó en su conciencia, que cuando el resto de la autoridad se perdió por el camino, aquel policía dio la voz de al machete y más de cien personas cayeron sobre los restos del buey dejando solamente las costillas, no dieron tiempo ni a que le practicaran los santos oficios.


La gente al ver aquel acto tan inusual y mucho menos de parte de la autoridad, la que siempre enjuiciaba este hecho como delito, se postraban sobre el terreno dando vivas a Dios, por mandar el rayo. Otras alababan a sus santos mientras Jacinta colgada al cuello del policía, lo besaba dándole las gracias, porque al fin iban después de tantos años a probar un pedazo de carne de res.

Como es de imaginarse el uniformado salió a toda carrera del lugar para evitar los comentarios, pero con su pedazo de carne bajo el brazo, él como los demás tenía la misma hambre. Era cubano.

lunes, marzo 06, 2006

LA TERCERA EDAD EN CUBA.

-FICCION O REALIDAD CUBANA-.

Por: Adela Soto Alvarez
Fotografía: Luis A. Pacheco Mendoza


Estas fotos fueron tomadas en el asilo de ancianos de la provincia más occidental del país Pinar del Río.





Cualquier persona que las observe puede apreciar la realidad de estos hombres y mujeres que a duras penas han llegado a la tercera edad.




Aquí trás las crudas paredes del infortunio, a cada instante se siente el dolor prendido a la mirada, la languida palabra, la necesidad de amparo, el grito de angustia y el anhelo de sentir una mano amiga que les calme para siempre las penas.



Insalubridad, abandono, deterioro ,falta de preocupación y amor ,todas estas cosas
conspiran contra la vida de los ancianos cubanos.





La vida de estos ancianos transcurre diariamente bajo la más triste inclemencia, solamente Dios podrá apiadarse de ellos, y acabar con tanto descalabro humano.





Este hogar de ancianos se alza desafiante en la carretera que conduce al polo turístico de Viñales, precisamente en el kilómetro 4 y medio.
Dentro de él malviven cientos de ancianos sin amaparo filial , todos desemparados de la suerte y el amor humano.


domingo, marzo 05, 2006

ANCIANOS CUBANOS DESESPERAZA Y MUERTE

Por : ADELA SOTO ALVAREZ.
Fotografía: Luis A Pacheco Mendoza


El futuro incierto que presentan los hombres y mujeres de la tercera edad en Cuba se puede apreciar con sólo visitar las deterioradas instalaciones del mal llamado hogar de ancianos, que se alzan desafiantes en la carretera que conduce al polo turístico de Viñales a tres y medio kilómetros de la ciudad de Pinar del Río.

Este centro hospitalario que debía poseer todas las condiciones higiénico sanitarias para albergar a los 120 internos y a los cinco seminternos que confeccionan la lista de los ancianos desamparados que beneficia la seguridad social pinareña, mal viven dentro del más cruel hacinamiento ,confinados al peor de los tratos , los que muchas veces han llegado a la violencia física por parte de algunos empleados de la salud que no respetan edades, ni sexo para desbocar su prepotencia contra los desvalidos.

Esta edificación que también se le llama asilo de ancianos cuenta con cuatro pabellones semidestruidos por la inclemencia de los años y los desastres climatológicos, además de la despreocupación de los encargados en priorizar su remozamiento

Nadie prevé las adversidades del destino que no cesa de hacer estragos dentro de esta población terciaria donde la mayoría presenta estado de invalidez, senilidad y múltiples enfermedades, que junto a la miseria y al desafecto dan una imagen extremadamente desolada de los ancianos cubanos.

Se pudo verificar en visita realizada recientemente que el panorama del asilo de ancianos de Pinar del Río no solamente presenta dificultades constructivas de mobiliario y hacinamiento entre otros descalabros dentro de las violaciones sanitarias y humanas.

En el se destacan entre los mugres llamados sábanas, la fetidez que provocan las orinas y las heces fecales que permanecen en los pisos, paredes y camas , al libre albedrío de los infelices ancianos seniles.

Las pertenencias de los mismos se almacenan en cajas de cartón en mal estado, ante la total carencia de taquillas y mesitas de noche.

Los inválidos física y mentalmente no tienen sillas de ruedas , ni sillones donde descansar su desvencijado cuerpo, tampoco ropa, ni zapatos adecuados para su edad, mucho menos cobijas y abrigos para enfrentar el crudo invierno.

Los encamados permanecen sobre pedazos de nylon y sin otra tela que les resguarde el cuerpo, lo que agudiza las afecciones dermatológicas y las escaras en glúteos y caderas.

Exhaustos y convencidos de la situación tan desventajosa que enfrenta esta parte de nuestra sociedad , la que debía ser priorizada , no sólo por humanidad, sino por respeto y consideración , se abordaron a una decena de los lucidos y se pudo conocer entre otras situaciones comunes, que la alimentación es también escasa , mal elaborada y carente de proteínas.

Nunca se reparte en los horarios establecidos y el agua potable falta muchas veces y cuando hay está contaminada.

Dora Martínez de 81 años afirma estar viva por un milagro de dios.

Demetrio Ramos de 76 dice estar recluido desde el 2000, ha protestado en múltiples ocasiones pero nadie le hace caso.

Nelsón Echegollen de 84 le pide la muerte al Señor Todopoderoso todos los días, pero tal parece que no lo escucha, piensa que muy malo y lo dejó para siempre en el infierno. Dijo con los ojos llenos de lágrimas.

Lo cierto es que cualquiera por incauto que sea pude percatarse rápidamente del medio tan extremadamente hostil que respira la tercera edad recluida en este supuesto centro humanitario ,creado y promocionado para el cuidado de los desamparados de la suerte.

Otra de la cosas que nos alarmó considerablemente fue el aumento de la tasa de fallecidos.

Supimos por datos oficiales que hasta marzo del 2005 hubo l3 fallecidos .Este año igual fecha hay 29 lo que indica que la mortalidad seguirá en aumento.

Las causas son diversas, incluyendo las respiratorias que ante el déficit de ventilación, humedad extrema y mala alimentación se agudiza considerablemente , sin embargo al observarlos detenidamente a uno por uno, salta a las claras que el factor nostalgia, más falta de afecto y atención ,los lleva de prisa al desequilibrio emocional y de éste a la muerte espiritual y física.

Teniendo en cuenta que salud es bienestar físico, psíquico y mental, podemos afirmar que en este centro de salud todos los que aquí sobreviven los últimos días de su existencia están totalmente enfermos.
Podría asegurarse que graves. Señaló Pedro de 76 años y quien es del criterio de que en Cuba la tercera edad no existe en los planes gubernamentales aunque se promocione lo contrario.

miércoles, marzo 01, 2006

LA ESCLAVA DOMESTICA

(UN CUENTO DE HORROR MUY BIEN DISEÑADO).

(Este artículo demuestra la realidad de un día de avatares de la mujer cubana, las que en l959 se les otorgó el título de “liberadas”)

Saque usted sus propias conclusiones.


Por: Lic. Adela Soto Álvarez

La aparente liberación de la mujer a partir del año l959 constituyó un movimiento azaroso y de combustión espontáneo en la Cuba de adentro. Por eso este diametralmente opuesto significado de liberación, fue una de las causas más fervientes de entrega sin limites a la causa que abría al pueblo sus fauces de lobo manso y caritativo, y que las féminas acostumbradas al indiscriminado acoso masculino sujetaban con toda la fuerza engendrada por el anhelo de igualdad.

Así se les veía ir y venir henchidas de orgullo, combinando el trabajo con el estudio y el estudio con el fusil, a la vez que dejaban detrás el pasado y sus amargas experiencias.

El tiempo pasó y pasó …”y cuando el sol se ponía”…comenzaron las angustias de seis de la mañana a nueve de la noche, por marcar un parámetro dentro del abarcador día de responsabilidades de esa mujer tan liberada ante las promociones gubernamentales.

Las combinaciones de estudio, trabajo y fusil, que al principio para ellas eran de orgullo, pasaron a la incomprensión de muchos jefes. No más de una vez sufrieron y sufren del acoso masculino, y de sus manipulaciones machistas, así como de la desigualdad práctica, pues aunque se propaga lo contrario, nunca se ejerció, ni se ejerce como se dice ante el mundo.

De igual forma siguieron discriminadas, vituperadas y sancionadas por cualquier supuesta indisciplina, aunque fuera llegar tarde o no asistir al trabajo, o guardia obrera a causa del sin número de problemas familiares que se les venía encima ante la tanta libertad de movimientos.

En realidad nadie las consideraba, ni considera, ni a nadie le importa que sus capacidades tengan límites como todas las cosas, más bien hacen todo lo posible por explotarlas al máximo y si se quejan allá va la comparación oportunista, de qué son iguales.

Muchos hombres inconscientes, formados por patrones patriarcales ignorancia y sobre todo con mucha falta de conciencia humana, las ve como el mejor blanco para descargar sus excesos, aunque delante de las masas aceptan y colaboran con la supuesta moda de igualdad.

Después en apartes, o en la intimidad del hogar las golpean sin escrúpulos, vejan y humillan haciéndoles ver que no son tan liberadas de la nueva era, pues el hombre siempre es el que manda por ser el mas fuerte.

Prueba de ello lo han demostrado las estadísticas nacionales durante todo el tiempo de libertad concedido, con sus elevadas tazas de violencia domestica, maltrato y hasta muertes.

Estas mujeres liberadas de la Cuba revolucionaria, que no son de mármol, ni arcilla, sino de huesos y carne. Se levanta muy temprano y entre los inventos del desayuno para los niños mayores de siete anos, que no les venden leche, llevarlos a la escuela o círculo infantil, dejar los recipientes de agua llenos para cuando regresen, dejar la llave con la vecina para cuando llegue el fumigador de la campana contra los vectores. Dejar las puertas bien cerradas, por si los cacos se les antojan hacer de las suyas en horario diurno y otras cuantas cosas de eminente urgencia, resumen las primeras horas del día de esta mujer liberada y cubana.

Después aparecen en escena las demás obligaciones, las laborales que ante el ya afectado comienzo de la mañana, les llegan al cerebro peor que una inyección letal.

El jefe exigiendo más de lo que ellas pueden. Papeles y papeles sin objetivo pasan por sus manos de mecanógrafa, oficinista, dirigente o de servicio, sin distinción de rango laboral todo esto para que los observadores crean que el jefe es un tipo durísimo y tiene un exceso de trabajo increíble, por eso le asignaron mejor salario, Lada particular, con sonido estereofónico, y cristales oscuros .

Así se les ve diariamente llenando cuartillas y mas cuartillas, las que al final nadie revisa, lee, ni le interesa lo que dicen, al final del día van a parar al cesto de los papeles o a los archivos repletos de polillas y cucarachas de moda, y al pasar cinco años, son pasivados.

Todo esto sin contar con las más de cincuenta reuniones al mes, todas después de las seis de la tarde, o cualquier tipo de contacto o despacho. Por supuesto con el jefe, o los jefes. Todo fuera del horario laboral, porque tienen que cumplir con aquello que dijo el mandatario en uno de sus interminables discursos de que: “la jornada de trabajo es sagrada,” y quien no cumpla con esto ya sabe lo que le viene encima.

Por la otra parte el reloj de entrada y salida del centro laboral intransigente, hasta la N, marcando la raya roja al primer minuto de pasadas las empunto.

Después al Consejo de Trabajo, o a la Picota Pública, porque incumplió con el horario de entrada y salida establecido, y allá le va la sanción administrativa y hasta la expulsión del centro si llega a ser reincidente en el asunto.

Todo esto sin que a nadie le preocupe si llegó un minuto después porque el ómnibus no paso, o porque simplemente no durmió velando a los ratones que se pasaron toda la noche sobre la cama de los niños, y no hay raticidas ni en el mercado negro, ni en el de la divisa para combatirlos. O al techo de la vivienda le caen mil goteras y las lluvias no cesaron durante toda la madrugada.

Terminada la primera jornada de la mañana, se enfrentan heroicamente al sonoro timbre que les avisa del horario de almuerzo, mal llamado por los eruditos del idioma popular, pues no deja de ser, un suculento salcocho, compuesto por las tres constantes cubanas, arroz ,con pequeñas partículas desconocías y algunos gusanitos, sal y agua, chíncharos duros con sal y alguna hojita de orégano cimarrón y alguna que otra vez , un huevo hervido de color verde a causa del tiempo de cocido, entre otras variedades del invento culinario del cocinero de turno.

Después de terminar la jornada de la tarde, sin merienda porque las gestiones del hombre encargado del merendero son deficientes, pero no es de la preocupación del jefe, porque es su socio a la hora de los asuntos que a él le incumben, y la merienda no es su asunto, salen las llamadas “liberadas’a toda carrera en busca del ómnibus que no pasa, y no les queda otra opción que colgarse del aventón, sí es que alguien se digna en ayudarlas.

Esto a las mas jóvenes, porque si pasaron a los años maduros o podridos, no las recoge ni un perro callejero.

Lo cierto es que después de ir de un lado para otro, desesperadas por llegar temprano a enfrentar lo que les espera en el mal llamado hogar, miran el reloj mil veces, se comen la uñas, algunas logran salir caminando hasta llegar con los pies en llamas y expuestas a las desconfianzas conyugales e intrigas de la vecindad acostumbrada a expiar tras las paredes.

Ya en el hogar respiran profundamente, se quitan los zapatos de mil leguas, y se ponen un par de chancletas para descansar los fatigados pies, bostezan y salen nuevamente a toda carrera con jaba y libreta de racionamiento en mano, como si fueran un vikingo en plena batalla, todo esto para averiguar si trajeron algo a la bodega y entonces poder enfrentar el horario de comida, con algo caliente para el atribulado estómago.

Frente al mostrador del comercio o bodega estatal y con la respiración en zigzag, y como una ametralladora preguntan ilusionadas, si llegaron los huevos, el keroseno que se ha vuelto fantasma, el alcohol, y el azúcar turbinaza, porque la refina hace siglos no se comercializa en las bodegas de productos normados.

El dependiente las mira de reojo y sin dirigirse a ellas directamente lanza un No rotundo, mientras, el grupo de ancianos que están en cola desde la madrugada, comentan de forma desafiante, que sí ella llegó de otro planeta para preguntar por esos productos que solamente figuran en el recuerdo. Al fin un jovencito le grita de la trastienda, que el pan si está a la venta. Ellas sienten un alivio enorme y con una sonrisa mal reflejada piden el último en la cola del Plan Jaba.

Aquí es cuando comienza la nueva odisea, pues tienen que enfrentar a las amas de casa, que no dejan de mirarlas provocadoras y sin dejar de murmurar entre dientes las palabras mas ofensivas del barbarismo mal llamado argot popular, como por ejemplo.

-Tan descarada, mírenla como se hace la mosquita muerta reflejando cansancio y quién sabe de dónde sale a esta hora, y viene a querer ser el uno.-

Las pobres liberadas, solamente oyen y callan, porque ni fuerzas les quedan para rebatir tales injurias.

Después de comprar el pan, que no es más que una ración por persona, mal elaborado, sin grasa y manoseado por no se sabe cuántos insectos, regresan a toda carrera al hogar prácticamente con la lengua afuera, tiran el pan sobre el sofá de la sala y regresan al puesto de viandas, la carnicería, el organoponico. Después de tanta carrera la jaba las acompaña vacía porque ese día nada hubo para la venta.

Así de una en otra y sin parar hacen la última estancia en la puerta, saludan a la vecina sacando acopios de paciencia, y siguen a enfrentar la realidad casera.

Desaforadas revisan el refrigerador y encuentran los frijoles del día anterior fermentados, el poquito de arroz que quedó también del día antes le cayó agua a causa del apagón inesperado, y los demás anaqueles están vacíos. Aún así respiran tres veces tratando de relajarse, y van hacía el viandero del patio recordando que allí quedaban cuatro papas que por suerte les regaló una vecina.

Piensan en cocinarlas con el poquito de petróleo que les resolvió el pariente del marido, pero cuando van al recipiente donde lo guardó celosamente se quedan atónitas al encontrarlo vacío, y sin indicios del paradero del mismo.

A los dos segundos el toque en la puerta, casi ensordecedor y pendenciero. Allá van con toda la paciencia amaestrada y abren con una sonrisa melancólica la puerta, al descubrir al visitante, que no es otro que el presidente del Comité de Defensas, que según él lleva dos horas vigilando que llegue para entregarle la cita de la reunión del Delegado del Poder del Pueblo, que será a las 9 de la noche de ese mismo día, e invitarla con voz dulce,
pero mirada obligatoria al trabajo voluntario que se efectuará el fin de semana en la cuadra.

Seguidamente la voz de la encargada de vigilancia que desde el balcón de enfrente a toda voz le recuerda la guardia que será ese mismo día de dos a cuatro de la madrugada.

Sin saber que decir o hacer, respira y piensa, mientras guarda la cita y continúa pelando las cuatro papas único alimento de ese día para la cena.

Majestuosamente y sin que ningún sabio de la antigüedad en asuntos culinarios sienta envidia, preparan un rico puré de papas con agua y sal al gusto. Por supuesto que con un mojito de ajos con limón, gracias a varios trocitos de leña que pudo recuperar de un cajón inservible, tres palos de escobas en desuso, y varias tusas de maíz secas.

Baña a la prole menor que mucha veces pasa de dos, con un poquito de bicarbonato de sodio, si es que aún les queda en el botiquín, porque a la bodega de productos normados hace tres meses que no viene el jabón de tocador, ni siquiera el de lavar y que según la asignación de la canasta básica debe ser de entrega mensual, pero eso quedó como todas las otras cosas en el olvido. Pero con esto no se calientan mucho los metales y se dicen para sí que resolverán el problema cuando cobren y puedan ir a la CADECA, (lugar de cambio en divisas) y con dos dólares comprados a 27 pesos moneda nacional cada uno, adquirirán las divisas para la compra de por lo menos dos jabones para el aseo personal.

Todo esto, si le pagan completo el salario del mes, pues faltó tres días por cuidar a los niños, a causa de que el Círculo Infantil cerró por falta de agua potable, y no tuvo quien se los cuidara. El mayorcito tuvo fiebre, y al del medio le partieron la cabeza en una riña juvenil callejera.

A la hora de la cena la mayoría de los esposos, llegan turbulentos y con mucho dolor de cabeza. Según ellos extenuados de tanto trabajo, aunque solamente realicen un pequeño esfuerzo laboral, pero se creen improsultos y merecedores de todas las atenciones femeninas.

Entonces las enfrentan con toda la crudeza que los caracteriza y pidiéndoles explicaciones de los por qué y los por cuánto de la demora de la comida.

Cuando se enteran del menú sin averiguar causas y efectos, comienzan a soltar humo por la nariz y las orejas y a reclamar una mejor alimentación, porque trabajan muchas y todo lo que ganan lo dejan en el hogar, para comer solamente un poco de puré de papas con olor a leña y a las nueve de la noche.

Ellas sin saber que decir, y no porque carezcan de elementos, sino por estar muy cansadas de repetir lo mismo, callan y miran para el cuadro de la “Santa Cena”que cuelga en el comedor, más como reliquia de los ancestros, que como muestras de fe cristiana. Algunas miran para el piso, o la ventana con el objetivo de perder la mirada en el horizonte. Otras para calmarse tararean la canción popular que dice así: “échale salsita”.

Pero estos hombres totalmente poseídos, no pueden soportar la indiferencia femenina, incluso piensan que les están faltando el respeto y sin más preguntas les tiran el plato de puré de papas por la cara, a la vez que les propinan una buena paliza entre ofensas verbales.

Algunas mujeres antes los golpes se levantan del piso sumisas y afligidas. Otras se pegan a los golpes contra el agresor y vuelan carderos y planchas eléctricas por el aire, aunque muchas veces después del ataque corporal no les quede otra posibilidad que recoger el reguero que formaron en la disputa y ponerse a fregar la loza a la luz de una tiznada chismosa, construida de forma artesanal con un tubo de pasta en desuso, un pedazo de estopa y un poquito de combustible.

Porque realmente ¿a dónde van a ir qué más valgan?, ¿a un albergue colectivo, si es qué después de cien mil gestiones logren conseguirlo?. ¿A casa de los padres, al hacinamiento familiar, al medio de la calle?...por eso prefieren callar y soportar, soportar y soportar heroicamente.

Ya sin fuerzas se sientan en la salita a esperar pacientemente a que terminé el apagón, que aunque no lo programaron ocurrió como de costumbre cuando menos lo esperaban, lo que les indica que cero programas, cero novelas, cero entretenimiento.

Allí se quedan mudas por un largo tiempo tratando de poner la mente en blanco, pero no pueden, los mosquitos las sacan de la necesaria meditación y el irresistible calor las hace agotarse mucho más.

Pensando y repensando como enfrentar el nuevo día, se pasan varias veces la mano por la atribulada cabeza , como queriendo calmar su desatino, a la vez que hacen planes casi siniestros para escaparse del trabajo antes del horario de salida sin ser descubiertas por el jefe, y poder ir a resolver el problema de la hija mayor que se ha empeñado en no seguir estudiando en la Secundaria Básica ,porque no la dejan ver los programas infantiles en horario de Tribuna Abierta o Mesa Redonda, alegándole los profesores que ese horario es sagrado y si no obedece será analizada. Por eso se le ha metido en la cabeza que es mejor ser jinetera que estudiante.

El problema del hijo mediano, que por las mismas razones se pasa todo el día en la esquina jugando bolitas, chapitas o buscándose problemas , los que ellas tratan de suavizar aunque no puedan ,ya que desgraciadamente la mayoría de su misma edad solamente tienen la triste experiencia de la cárcel y esa es la compañía que buscan o encuentran ,mientras ellas se pasan las ocho horas y hasta mucho más tiempo trabajando y son vanguardias ,destacadas, de avanzada, heroínas del trabajo, y en el pecho no les caben más medallas y condecoraciones , a la vez que a los hijos no les caben más condenas.

Estas mujeres liberadas y cubanas, ante tantos conflictos y para no martillarse más las ideas tratan de pensar menos, y ponen la mente en blanco, o piensan simplemente en cosas buenas de la niñez o cuando se casaron llenas de ilusiones y se estiran varias veces, para darle paz a sus músculos, pero de golpe les llega al cerebro como una daga punzante el triste recuerdo de haber sido presas de todas las ofensas del mundo por ese mismo hombre que tanto amaron al conocerlo, y después tuvieron que enfrentar el dolor de cuando uno de los hijos tratando de imitar al padre arremetió contra ellas y sin la menor consideración les propinó una fuerte golpiza ,además de acusarla de despreocupada por la poca atención que les ha brindado a él y a sus hermanos durante toda la niñez.

Sumida en tantas tristezas y realidades se pasa todo el apagón, hasta que al fin la energía eléctrica llega junto al bullicio de la gente del barrio que no dejan de gritar barbaridades en contra de toda la nomenclatura gobernante por las continuas afectaciones del fluido eléctrico y la mala vida que les obliga a enfrentar.

Se ponen de pie se estiran nuevamente en un acto de mucho más aburrimiento y se encaminan hacía el baño para asearse y dormir por lo menos limpias, pero al abrir la llave del agua descubren que pasó el horario de servicio y hasta mañana a la misma hora no tendrán más posibilidades del fluido liquido. Sin otra opción suspiran nuevamente mucho más pacientes para no explotar, dándose cuenta que su asimilación llegó al clímax del aguante y la supervivencia. Que su mente ya no genera ningún tipo de sustancia, y mucho menos mecanismos de defensas posibles. Que la liberación que tanto promocionan no fue más que una gran farsa, una vil mentira, una apariencia ante el mundo para encumbrar protagonismos, y se preguntan una y mil veces:… ¿De qué fue liberada, si del confort, y de lo necesario para poder enfrentar las veinticuatro horas del día?.

Abatidas , sin consuelo, se halan los pelos con la mirada perdida más allá de sus fuerzas y caen abruptamente sobre el lecho, sin más posibilidades que seguir siendo las heroínas de la historia ,aunque para ellas sean solamente, una víctima más de un cuento de horror muy bien diseñado

sábado, febrero 25, 2006

SINCRETISMO POPULAR

OCHOSI Y OGGUN

Por: Adela Soto Álvarez
En el cuadro de las manifestaciones religiosas de la sociedad cubana, se advierte la presencia de un conjunto de expresiones religiosas originadas en los cultos tribales africanos que fueron traídos por los esclavos entre los siglos XIV y XIX.
La creencia como una deidad central y creadora se ha expandido entre los creyentes tomando mayor fuerza la deidad intermediaria-orichas- basada principalmente en la sobre vivencia real de los antepasados y sus poderes sobrenaturales.
Entre ellos son adorados varios santos africanos, como por ejemplo San Norberto, más conocido por Ochosi. San Norberto nació en el año l082 y según cuenta la leyenda estaba emparentado con una de las familias imperiales alemanas.
Fue capellán de Enrique V y canónico, pero vivía entregado a los palaceres. En 1114 al caer una centella a su dietra reconsideró después de muchas meditaciones que su actitud placentera era incorrecta y que debía cambiar su vida, repartiendo todos sus bienes y dedicándose por entero a la prédica y la penintencia por tierras alemanas y francesas. Se conoce además que adoptó las reglas de San Agustín y el hábito blanco en 1120.
Posteriormente fue arzobispo de Magdeburgo y murió en el año 1134, siendo carbonizado en 1582. Su fiesta se celebra el día 6 de junio.
Se presupone que su sincretización con Ochosi se deba a la confusión con el nombre San Norberto, patrón de los cazadores, por lo que figura naturalmente a fin del orisha.
Ochosi es un orisha masculino, hijo de Yemayá y patrón de quienes tienen problemas con la justicia. Se le atribuyen poderes de mago, adivino, guerrero, cazador y pescador. Sus días son los lunes , miércoles y día 4 de cada mes.
Según estudiosos del sincretismo gobierna todos los martes, es decir que ese es el día de San Norberto y se le nombra al invocarlo por Ochosi, y Ode Mata, en la regla Kimbisa.
Oggún y Ochosi van juntos y a Ochosi se le llama Lufo Kuyu y Watariamba, además a Ochosi se le sincretiza también con San Alberto y en la provincia de Santiago de Cuba con Santiago Arcángel y San Humberto, pero la sincretización más común es San Norberto.
Según cuenta la leyenda Ochosi es el mejor de los cazadores y sus flechas no fallan nunca. Sin embargo en una época nunca podía llegar hasta sus presas porque la espesura del monte se lo impedía.
Desesperado fue a ver a Orula quien le aconsejó que hiciera ebbó. Por su parte Oggún tenía un problema similar y aunque nadie era capaz de hacer trillos en el monte con más rápidez que él, nunca conseguía matar a sus piezas y se les escapaban.
También él fue a ver a Orula y recibió instrucciones de hacer ebbó. Oggún y Ochosi eran enemigos acérrimos. Echú había sembrado cizaña entre ellos y fue así que un día ambos rivales fueron al monte a cumplir con lo suyo.
Sin darse cuenta Ochosi dejó caer su ebbó arriba de Oggún que estaba acostado en un tronco. Por ese motivo tuvieron una discusión muy fuerte pero Ochosi se disculpó y sentándose a conversar civilizadamente se contaron con confianza todos sus problemas.
Mienras hablaban a lo lejos pasó un venado rápido como un rayo, Ochosi se incorporó y le tiró una flecha que le atrevezó el cuello dejándolo muerto en el instante.
-Ya ves- Dijo Ochosi suspirando profundamente- Yo no puedo recogerlo-
Entonces Oggún cogió el machete y en menos de lo que canta un gallo abrió un trillo hasta llegar a la presa que yacía sin vida sobre el terreno.
Muy contentos llegaron hasta el animal y lo compartieron como buenos amigos. Desde ese momento comprendieron que eran necesarios uno para el otro como buenos hermanos, y que separados no eran nadie, por lo que hicieron un pacto en casa de Orula de no separarse nunca, por eso es que desde este incidente Ochosi ,el cazador siempre anda con Oggún el dueño de los hierros.

viernes, febrero 24, 2006

POESIA INFANTIL I




Cantatas infantiles

Lic. Adela Soto Álvarez



Para: Raul Ernesto y Claudia Maray

La rueda
Que ruede la rueda
que ruede que ruede
que ruede contenta
que ligera ruede
Que ruede la rueda
que ruede que ruede
que siga rodando
sobre el campo verde

La semillita de ají


Jugando a las escondidas
la semillita de ají
se oculta bajo la tierra
igual que Doña Lombriz
Pero cuando llega el alba
con los besos del calor
abre sus alitas verdes
y sale a tomar sol

Tribilin


Tribilin es un gatico
que parece de algodón
tiene paticas peludas
y hociquito de ratón
Asegura que es artista
que canta en televisión
que se comió una ballena
y es amigo del ratón
A tribilin le gusta el campo
y manejar un avión
que la lechuza Calixta
le cepille el pantalón
Tribilin, Tribilin
mi catico fanfarrón
se le metió en la cabeza
que es un sapo barrigón
Tribilin no digas cosas
que mentira siempre son
mira como la nariz
se te vuelve un marañón.

Mi amiguito el cepillo



Mi amiguito el cepillo
es mi mejor compañero
porque me ayuda a tener
los dientes como luceros
Todos los meses asistó
muy puntual a revisarlos
por sí el pillo picadura
se coló en mi dentadura
Y para que esto no suceda
y siempre estén relucientes
me cepillo al levantarme'
me cepillo al acostarme
después de almuerzo y comida
me cepillo todo el día
Cepillo arriba
cepillo abajo
cepillo a un lado
y al otro lado
para que mis dientes siempre
se mantengan relucientes.

Nana para dormir a pelusita de oro



Pelusita de oro
dientes de marfil
tú eres mi esperanza
pequeño andarín
La abuelita luna
se niega a salir
si tus lindos ojos
no quieren dormir
pero si te duermes
mañana el buen sol
traerá en sus rayos
todo su calor
Pelusita de oro
carita de grana
duerme pequeñito
duerme hasta mañana.

Sapito Sapitón


El sapito Sapitón
ya no sabe a qué jugar
se pasa el día croando
porque no sabe cantar
No le gusta la pelota
ni el soldadito de plomo
tampoco toca maracas
parece un sapito bobo
Al fin descubrió un charquito
y ya no se oye croar
ahora practica deportes
y salta y salta sin parar.

POESÍA : DIAS ANIMICOS Y ANEMICOS


(Poemas premiados en el Concurso El Heraldo 2002 y publicados en la Antología Literaria Ojos Abiertos - Miami-España y México).

(Primer premio en poesía)


A todos los que han creído en mi...

Por: Lic. Adela Soto

Quisiera ser.

Quisiera ser la hija de cualquier Saurio
un profeta
un general
o un ermitaño
Hermana de un magnate acaudalado
y perderme en su follaje
Segura estoy que el mundo se abriría
y entre alfombras del más fino linaje
me sentarían a la diestra del futuro
Pero no soy mujer de nadie
hija de unos pobres vagabundos
y hermana de un pedazo de intemperie
Solamente poseo una corbata al cuello
los pétalos de un amor tardío
y un poquito de talento entre mamparas
Quién pudiera tocar las puertas del oeste
donde sube el topacio capacitado en oro
Quién pudiera llegar al paraíso
penetrar hasta el polen
y rumiar para su estómago
los mejores bocados
Pero sigo siendo mujer de nadie
haciendo malabares sin historias importantes
ni precisas
En una ciudad sin sol
y de naranjas ácidas
En una triste aldea de cuerpos abreviados.

Mi niño

Mi niño soñó con un gran cobertizo
donde las nubes hacían malavares
y caían ufanas sobre la nueva casa
Pero mi niño no sabe que mi verdad resume
todas las perspectivas
y erosiona desafiante en su deseo
Tampoco sabe que no soy ambidiestra
y en nuestra vieja sartén sólo el polvo se fríe
Que su sueño desemboca en mi impotencia
y aunque grite fortísimo nadie respondería
Ni siquiera me atrevo a atizar su inocencia
diciéndole que mañana abrán probabilidades
ni que en mi cuenta de ahorro
sólo existen ideas
Mi niño soñó con una casa nueva
sin saber que su abuela no atesora futuro
Que no es más que una simple proscrita
barrajando papeles
una mujer de pueblo
que pasa inadvertida

Me contaba mi padre

Me contaba mi padre
que su pueblo era pequeño
pequeño , pero hermoso
Tenía una estación, un árbol y un granero
no sabía de risas
pero siempre reía
soñando con crecer,
crecer hasta tocar los astros y las nubes
y el vivía allí metido entre sus trenes
silbando la esperanza entre la luz y el tiempo
Pero el sol una tarde le dio paso a las sombras
y todos apresuraron su barca hacía los mares
Ahora su pueblo gime
y en el profundo árbol las hojas languidecen
ya no queda estación ,ni granero, ni risas
tan sólo está la ausencia emboscada en sus calles.

ABEJAS NOCTURNAS O MUCHACHAS DE LA NOCHE

(Reportaje realizado en el Parque de la Juventud. Ciudad de la Habana)

Por: Adela Soto Álvarez.

Después de tantos años de fundada nuestra capital habanera, nos detenemos a observarla tristemente, dándonos cuenta de los innumerables desgarros, el deterioro, la mendicidad que resalta en cualquier esquina y la mayoría de los habitantes que deambulan indiferentes con todas las carencias sobre los hombros y lo peor de todo, dispuestos a llegar hasta las últimas consecuencias con tal de sobrevivir a la hambruna que los consume.

Dentro de estos hombres y mujeres está la juventud cubana, que por una y otra causa les ha tocado una de las partes más tristes de este lamentable bache social, y que sin otra opción han tenido que tomar el camino del detrimento espiritual, por salvar su estómago y el de sus familiares.

Entre cigarros de marcas extranjeras, ron, chicles, ropas elásticas y zapatos de tacón muy alto, muy parecido a los zancos de los japoneses, mochila a la espalda y el exceso de coloretes en las pálidas mejillas; espejo inevitable del desgaste corporal y el sin número de horas expuestas a la venta de sexo, se encuentran las “Abejas Nocturnas” o “Muchachas de la Noche”, que van de calle en calle al acecho del primer extranjero con billetes que se les acerque.

Entre ellas esta Mariley. Solamente tiene l7 años, pero hace dos que se dedica a lo mismo. Fuma descompasadamente sin importarle otra cosa que no sea “tener un buen día”.

-No soy prostituta, aunque muchos me llamen así. Me crié con mi abuela, pero siempre me gustó tener lo mío. Soy del campo y el campesino se acostumbra a lo bueno rápido, por eso cuando se pasas una semana comiendo como dios manda y en la capital, no quiere regresar a su pueblucho.

Yo empecé en Varadero, una amiga me llevó, después vinimos para la capital, porque es más fácil, te paras por ejemplo, en el malecón y enseguida un turista te recoge,…además haces mucho dinero porque hay más extranjeros.

Muy cerca de Mariley están otras muchachas casi adolescentes que quieren decir y decir tal vez para desahogarse o simplemente por inercia.

Una de ellas es Marcia con apenas l5 años, pero su decisión la hace adelantarse a las demás y decide por voluntad propia continuar diciendo, aunque lo hace a hurtadillas pues hace varias horas se oculta tras la fuente del “Parque de la Juventud” y le conviene meterse dentro del grupo para no ser descubierta.

-Terminé hace una hora.- Nos dice muy dispuesta, y prosigue sin rubor y con palabras increíbles.- Me pasé toda la noche con un italiano, pero me metí aquí porque estoy escondiéndome de aquel que ven allí, el del pulóver rojo con el letrero, quiere que le de todo el dinero que hice, pero nada de eso, pasé muy mala noche soportando al vejete, y su saliva pestilente, para que quiera quitarme lo que me gané con sacrificio.

El único “chulo” que yo acepto es mi hijo, ese si me puede chulear, porque trabajo para que no me le falte nada. Mi hermana Celia me lo cuida y yo le giro todo lo que puedo. Tiene cinco años. A mi madre nunca le interesé.Vive con un borracho que no deja de meterse en mi vida. Me violó cuando tenía l3 años, y ella no me creyó cuando se lo dije, acusó a mi novio de aquel entonces, pero no fue él, sino su marido.

Mi madre es muy mala persona, y a mi padre no lo conocí, por eso no me queda otro remedio que estar aquí. Hay muchos padres y maridos que tienen a las hijas o mujeres “jineteando”, no es mi caso pero el de Aidita y Silvia si, ellas vinieron para acá porque el padre las mando a buscar fulas.

Aquí se encontraron con dos tipos que las engañaron diciéndoles que las iban a sacar de esta vida, y no fue así. Se cogieron el negocio para ellas, y es cierto que la representan pero como chulos. Las explotan tanto que el otro día me dijeron que era mejor estar muertas. Yo no pido dinero, ni le pongo cifras a lo que me dan como pago, El yuma sabe que me tiene que ayudar, porque la cosa aquí en Cuba esta muy mala.

A algunos no les importa ni como te llamas, sólo quieren tu cuerpo y que les hagas de todo sin escrúpulos, por eso una por ganar más le hace todo lo que piden. Los que más pagan son los turistas que vienen por primera vez. El que vino otras veces te paga muy poco porque ya otros le dijeron que nosotras estamos necesitadas.

Por eso una cuando sabe que anda con tipos de esa clase lo que trata es de divertirse, comer bien y antojarse de algún vestido o zapatos, porque sabe que después te pueden pagar o no.

Teresita parece un ángel del cielo. Hace tres meses cumplió l6, pero aspira en sus sueños adolescentes casarse con un extranjero, por eso dice con inocencia y entusiasmo:

-En marzo viene un mexicano a casarse conmigo. Tiene 56 años, pero a mi no me importa, como si tiene 80. Fue el que Dios me mandó, y lo sé porque está forrado en billetes. Es dueño de muchas firmas en su país y aquí en Cuba, y a mi lo que me hace falta es comprarle una casa a mi vieja que tiene 60 años y nunca pudo trabajar por sus enfermedades.

Mi padre la abandonó después de darle mucho golpe, ahora soy yo la que tengo que hacer por ella.

Yoalys es menos soñadora y sin alabanzas nos dice:

-Yo verdaderamente tengo mucho miedo, y mi objetivo no es casarme con nadie, y mucho menos con un extranjero que no se quién es, lo que hago lo hago porque no tengo otra posibilidad de ganar con que vivir decentemente.

Mercedes María, dice haber llegado hace poco a La Habana. Es tímida, pero como Yoalys no tiene otra posibilidad que no sea vender el sexo barato, por eso con tristeza nos comenta:

-No crean que aquí se gana mucho. A veces te dan golpes y te obligan a hacer cuadros pornos, y tomar drogas, después no te pagan y nada puedes hacer, porque la policía no se mete en estos asuntos. Por eso muchas nos buscamos a un hombre que nos ayude, aunque nos chulee, y tengamos que darle la mitad o casi todo de lo que hacemos en la noche.

Mientras Mercedes María dice estas cosas, Niurka mira al horizonte con los ojos tristes, pero conformes y cuenta sus experiencias sin mirarnos a la cara.

-La primera vez que lo hice no se me va a olvidar nunca .Fue con un Italiano que me pagó con un billete según el “Lira”, o algo así, Pensé que con eso tenía para asegurar el futuro, pero cuando fui al banco a cambiarlo, por poco me muero. Eran 5 dólares con 65 centavos. Al verme sin dinero y sin tener para dónde coger, ni a quién quejarme, porque ni para el alquiler del cuarto me alcanzaba, me puse de acuerdo con una amiga que me llevó a casa de su tía, una señora muy bien portada que se dedica a este empleo.

Ella no es mala persona, atiende bien a las muchachas, tiene a cuatro trabajando en esto y ella las representa, les da techo y de comer, ahora conmigo somos cinco. Así es como estoy sobreviviendo después de lo que me sucedió, porque yo no regreso a mi pueblo por nada de este mundo.

Mariela es oriental y de grandes ojos negros. Algo temerosa, pero mantiene su sexo a toda costa aunque asegure que otras no lo hacen.

-Yo cobro l00 dólares por hacer el amor natural sin “strip tease ”, ni fotos, mucho menos grupos. A veces te dan hasta 600 dólares por estar con dos mujeres. Tengo dos amigas que viven de eso, pero a mi no me gustan esas cosas, solamente lo hago con hombres aunque sean viejos, pero que sean hombres…Muchas veces he hecho 50 dólares de multa y me voy tranquila.

Multa es cuando uno le pide al extranjero que te pague un trago y no lo consumes y te quedas con el dinero. O si te dan un billete grande y no le traes el vuelto. Claro que si te agarra ya sabes lo que te pasa, tienes que hacerlo varias veces a la fuerza y sin cobrar ni un centavo.

Liudmila lo observa todo calladita, pero necesita decir algo que tiene dentro por eso interrumpe el dialogo de Mariela y dice:

-Nunca lo he hecho con jóvenes, estos solamente quieren hacer el amor como una maquinaría y te acaballan toda.

Rosita es tierna y dulce como una florcita recién abierta. Su voz leve es como un susurro, pero su experiencia grave. Hace rato quiere hablar y no deja de masticar un chicle que ya está tan amargo como su alma.

-Mi caso es diferente al de ellas, porque tengo un anciano que viene todos los meses a verme y me paga l00 dólares porque lo acompañe a beber solamente. Aunque de vez en cuando tengo que dejarme tocar por él, pero eso es lo de menos, porque hacer el amor no puede.

El novio que tenía lo tuve que dejar, porque cuando supo en lo que yo estaba se quiso volver proxeneta y conmigo no va eso. Muchos cuando les permites que te representen y te chuleen, si no les das todo lo que ganas, te matan. Así le pasó a una de nosotras que amaneció muerta en el CUPET de Malecón y Primera, aquí en el Vedado. Hizo mucha plata y no le pagó al tipo y la mató en la madrugada al salir del hotel Riviera.

Rita Lina al escuchar estas palabras enseguida argumentó con un poquito de temor y sin dejar de mirar para todas partes:

-A mi me registraba todas las noches el hombre con que yo estaba. Creía que yo le ocultaba el dinero que me pagaban. Me metía el dedo hasta en la vagina. Le cogí tanto miedo que tuve que dejarlo, desde que lo dejé ando al garete, pero me va mejor por lo menos nadie me quita nada, aunque me expongo a que me utilicen y no me paguen, porque muchos cuando nos ven sin representación lo hacen.

Mariíta cumplió 18 hace cinco días. Llegó de Santiago sin saber a dónde venía, solamente que iba a realizar un trabajo para resolver la economía. Por eso nos dice:

-El trabajo que realizaba en mi pueblo era duro y por un salario muy malo, noventa y cinco pesos al mes en moneda nacional, por eso cuando mi prima me dijo que en La Habana todo era diferente, no lo pensé dos veces, ni pregunté cual era el trabajo que iba a realizar. Yo soy graduada de economía en la Universidad de Santiago de Cuba, pero nunca me pude vincular con la carrera que estudié. Todo lo que me ofertaban eran trabajos de mano de obra barata. Sé que esto que hago no es honrado, pero lo honrado es muy mal pago y las necesidades son muchas.

A ver por qué el gobierno no aumenta los salarios y los paga en divisas para que la juventud no tenga que prostituirse por necesidad no por deseo?

Niuvys se ve recelosa, por eso se ha quedado rezagada del grupo de muchachas que rodean la fuente del parque donde estamos haciendo las entrevistas.

Hace unos minutos dijo que no iba a decir nada. Pero se embulló al escuchar los testimonios de las demás.

-Las jineteras no son amigas de nadie. Te envidian mucho, cuando saben que te va bien tratan de tumbarte el punto, poniéndote la bomba, la podrida, la mala. Hablan mal de uno, dicen que uno está enferma, o te roban y no puedes denunciarlas, también la guerra con los taxistas es grande, lo máximo, si vas con ellos el botero le cobra cinco dólares al extranjero y te da uno y en la casa de citas, que aquí en la habana hay montones te dan diez de veinte dólares que cobran.

En un final todos te explotan, la única diferencia es que en estos adquieres divisas que por lo menos te sirve para resolver algún problema económico, pues en este país todo es en divisas. La moneda nacional la pagan para comprar solamente lo normado de la bodega, lo poco que viene, porque para otra cosa no sirve.

Claudia vino de matanzas aunque nació en un lugar del occidente pero no quiere decir donde, solamente dice:

-Mi madre estaba loca porque yo cumpliera los l8 para que me pusiera en esto. Siempre me dijo que los billetes lo cubren todo, que con dinero no importa tener moral o no, porque hasta el honor se compra con verdes.

Virginia al escuchar esto decide contarnos lo siguiente:

-La mía se volvió loca cuando supo en lo que andaba, pero después se acostumbró Yo la ayudo mucho, ya le compré una casa nueva y a mis hermanos no le falta nada material. ¿Amor?..., eso a mi no me interesa, ya dejé de pensar en eso, ahora solamente pienso en casarme con un francés que está forrado en dólares.

Como bien dice la mamá de Claudia,… el dólar lo compra todo hasta eso. Ana Luisa piensa igual y expresa sus criterios sin el menor pudor.

-Pues yo me dedico a esto porque aquí gano lo que me propongo. En el hospital donde trabajaba en Villa Clara me pagaban cien pesos moneda nacional al mes por dar trapeador ocho horas y hasta más, porque muchas veces no venia el relevo. Pero no tenía otra cosa que hacer, no tengo nivel,… no terminé el doce grado. Tengo l9 años, y como me han dicho, y lo sé, que luzco bien, estoy aprovechando mi juventud. -¿Después?- …yo no pienso en el futuro, cuando sea vieja me dedicaré a descansar lo vivido, pero nadie me va a poder quitar lo bailado. Si no lo hago ahora que puedo, nada tendría. ¿En este país qué otra cosa puede hacer una muchacha llena de aspiraciones?

Hildeliza mira para el micrófono que yo mantengo entre las hojas de un libro para no llamar la atención de la policía y los transeúntes, y con un poquito de temor se acerca para decirnos:

-En estos momentos la cosa está muy dura, la policía que antes nos ayudaba a entrar a los hoteles por cinco fulitas ahora después de las nuevas leyes contra nosotras se miden porque tienen miedo, aquí todos tienen miedo, aunque a veces se hacen de la vista gorda, pero para encontrar a esos hay que buscarlos muy bien.

Liana concluye diciendo, aunque asegura que nunca le ha gustado hacerlo por dinero, pero comenzó porque alguna vez quiso ser médico y como su preuniversitario en el campo no tuvo las mismas oportunidades que los vocacionales donde van los hijos de los políticos y los dirigentes cubanos, se tuvo que resignar con el corte promedio equitativo de cuatro décimas por debajo de los vocacionales de la ciudad y por eso se quedó sin carrera universitaria. La decepción por haberlo dado todo y no tener nada, la llevo de la mano a la apatía y de esta al jineterismo como una opción. Al escucharla le preguntamos que sí pensaba dejar de jinetear algún día, pero sin perdida de tiempo nos dijo: - Por favor no pregunte más – Mientras sus ojos se llenaron de lágrimas

DOLOR ETERNO

(En el décimo aniversario del derribo de la avionetas de Hermanos al Rescate.)


Por: Lic. Adela Soto Álvarez

Carlos, Mario, Armando y Pablo siempre estarán presentes



Transcurrían los años sin democracia en la Cuba esclavizada, y a causa de la constante represión, el acoso y la manipulación de las ideas, los cubanos sin otra posibilidad de salvación huían de la isla en diferentes medios marítimos. Más de una vez se vieron llegar en balsas caseras confeccionadas por la alta necesidad de un medio de transporte para poder salir de las garras de la intolerancia.

Muchos llegaron y llegan deshidratados, con los labios y la piel reseca por los días expuestos al sol y al salitre. Mareados, desesperados, con la ropa raída, mojada y descalzos, pero todos en busca de la libertad usurpada. Otros con menor suerte dejaron las esperanzas en el vientre de los tiburones que no más de una vez los atacaron sin conciencia.

Muchas veces solamente quedaron flotando en el ancho mar los pedazos de las prendas de vestir, remos y añicos de tablas de alguna lancha deshecha por la fuerza de las olas y el viento, o las ráfagas de diferentes tormentas tropicales que los sorprendieron en pleno trayecto.

Eran y son muchos los desaparecidos en su afán de cruzar el mar y llegar a la libertad Muchos los naufragios, muchos los muertos, y todo esto fue causa suficiente para que a cuatro jóvenes residentes en Estados Unidos se les despertaran sus raíces de cubanos exiliados y decidieran ayudar a los que huían de Cuba, por eso sin pensarlo mucho se involucraron como voluntarios en la misión de salvar vidas.

Fue un 24 de febrero de l996; el plan original era ir en tres avionetas a las Bahamas para brindarles ayuda a los balseros que se encontraban allí detenidos, pero el permiso para visitar Cuba fue denegado, porque dijeron que llegaba una delegación del gobierno cubano ese mismo día. Entonces ante la situación inesperada decidieron realizar una misión de búsqueda y rescate de las que normalmente solían hacer.

Quien iba a imaginar que este sería el último día de Carlos, Mario, Armando y Pablo, cuatro valerosos jóvenes que murieron en el mismo instante que fueron derribadas a 21 milla de la costa cubana las avionetas que conducían y lo peor de todo un derribo ilegal. Las grabaciones radiales entre los miembros de las Fuerza Aérea de Cuba pusieron en evidencia el ataque premeditado.

Según la Comisión Interamericana de Derechos Humanos de la OEA, se dijo: …“por el volumen y uso desproporcionado e indiscriminado de fuerza letal que se utilizó contra las avionetas civiles y de la forma en que las autoridades de la Torre de Control Militar de La Habana felicitaron a los pilotos del MIG-29 después de haber cumplido sus ordenes, la Comisión considera suficientemente probado que Carlos Costa, Pablo Morales, Mario de la Peña y Armando Alejandre fueron objeto de una ejecución arbitraría o extrajudicial por parte de agentes del estado cubano.”…

Para nadie es noticia que los tribunales norteamericanos culparon al gobierno cubano de premeditación en el derribo, y un espía de la Red Avispa, Gerardo Hernández residente en Miami fue hallado culpable de asesinato debido a que proporcionó información al gobierno cubano sobre los planes del vuelo fatal.

Se conoció que otro espía Juan Pablo Roque que también vivía en Miami se escapó a Cuba dos días antes del ataque de las avionetas. Al igual que Hernández, Roque también informó sobre este vuelo en particular. Se cree que el plan original era que Roque se presentara como sobreviviente del ataque, denunciando a Hermanos al Rescate como una organización no humanitaria, que había penetrado el espacio aéreo cubano, pero esto no se llevó a cabo porque los asesinos cubanos no lograron derribar la tercera avioneta en que viajaba José Basulto junto a Silvia Iriondo y su esposo Andrés.

Un año más se conmemora el 24 de febrero del 2006 del vil asesinato de Armando, Pablo, Carlos, y Mario, cuatro jóvenes que vivirán siempre en los recuerdos de sus familiares y todo aquel que luche por los derechos del hombre y por el final de la injusticia.

Hace diez años que dos MIG”s cubanos dispararon sobre las naves que tripulaban estos cuatro valientes hombres que aún sin dejar las aguas internacionales fueron embestidos por el odio y la sed de venganza de los que solamente saben de violaciones

martes, febrero 21, 2006

TRAS LAS HUELLAS DEL MAS NOBLE PENSAMIENTO

Tras las huellas del más noble pensamiento

Lic. Adela Soto Alvarez
Bitácora Cubana, 28 de enero de 2006


El 28 de enero del 2006 se cumplen 111 once años del nacimiento de nuestro apóstol José Julián Martí y Pérez una de las más distinguidas figuras de nuestro país Cuba.

Martí nació en ciudad de La Habana en el año l853, hijo de Don Mariano Martí y Doña Leonor Pérez.

Escritor, poeta, periodista, orador, maestro, en fin un hombre de basta sabiduría, vivió en el exilio en España, Estados Unidos y otros países de Latinoamérica, a causa de sus actividades independentistas y murió en combate enfrentando las tropas españolas el l9 de mayo de l895 en Dos Ríos, región oriental en la isla.

Quien conoce la obra martiana y de una forma u otra ha sido fiel a su legado, puede apreciar cuanta cubanía y deseos de libertad existen en ella. Por eso, conociendo a profundidad la represión que se acrecienta en Cuba contra la oposición y entre estos los Bibliotecarios Independientes, quienes su único delito es luchar porque se respeten la diversidad y la lectura sin censura, recordamos su pensamiento y nos sentimos una vez más inclaudicables defensores de la libre expresión de las ideas

En la obra de nuestro apóstol, no se puede separar su lucha por la independencia de nuestra patria, así como por la libertad de expresión. No existe una sola página donde no esté presente el sacrificio y las ansias librepensadoras, y en las siguientes tendencias podemos apreciarlo cuando dijo:
De andar ente libros, se llega a tener su color y sabiduría. La lectura estimula, enciende, aviva, y es como soplo de aire fresco sobre la hoguera resguardada, que se lleva las cenizas y deja al aire el fuego. Quien sepa de letras será justo. Los libros que definen, calman. Saber leer es saber andar.
Libertad es el derecho que todo hombre tiene a ser honrado, y a pensar y a hablar sin hipocresía.. La libertad y la inteligencia son la natural atmósfera del hombre, sin aire la tierra muere, sin libertad y sin aire propio y esencial nada vive. El pensamiento mismo tan intangible y expansivo sin libertad se recoge afligido, como el alma de una niña pura a la mirada de un deseador de oficio. La libertad es la condición ineludible de toda obra útil. Solo la libertad trae consigo la paz y la riqueza.
¡Cuantas sabias palabras, cuantos principios filosóficos y optimismo por el presente y futuro! Con su mirada penetrante ahonda en lo invisible y nos aconseja cómo ganar la libertad y nuestros derechos.

Arduo combatiente en contra de la tiranía, siempre estuvo con la frente en alto, por eso hoy es y debe ser siempre para todas las generaciones que sufrimos atados por las mismas cadenas un ejemplo.

Estos sabios pensamientos nos enseñan e impulsan día a día a no permitir que nuestros hermanos continúen expuesto al escarnio público por luchar por la libertad que se merecen.

Nuestro apóstol y maestro no murió en vano, hoy en el 111 aniversario de su natalicio honremos sus palabras siendo cada vez más humanos, y luchemos incansablemente llevando como consignas sus versos sencillos cuando dijo.
Oculto en mi pecho bravo
la pena que me lo hiere
el hijo de un pueblo esclavo
vive por el
calla y muere

¿ LA SUERTE DE LOS BALSEROS DE QUE DEPENDE ?

¿La suerte de los balseros de qué depende?

Bitácora Cubana, Lic. Adela Soto Álvarez - 11 de enero de 2006
Al escuchar la triste noticia de la deportación de los balseros cubanos, sentí un dolor en el pecho muy profundo junto a la peor de las indignaciones.
Y no sólo porque como cubana me duela mi país y la suerte de los míos, sino porque siempre he creído fielmente en los Estados Unidos como el país más justo, y que más respeta y vela los derechos del hombre.
No sé si al igual que yo, todos los que estamos de una forma u otra exiliados en esta nación sepan a profundidad las vicisitudes que pasan los miles y miles de cubanos que diariamente en su afán por llegar a tierra de libertad se enfrentan a los peores peligros.
Muchos han dejado sus cuerpos a merced de los tiburones, otros han hecho la travesía deshidratados, desnudos, aterrados ante los impredecibles fenómenos de la noche y el mar, pero todos buscando en este país, la solidaridad de la justicia y la democracia.
Para ellos nada es más importante que poder salir de las garras del totalitarismo, las que no cesan en agredirlos continuamente y de cualquier forma, porque lo único elemental para el régimen de Castro es destruir las ideas libres, sin importarles la vida del hombre y su futuro.
Sin embargo cuando se lanzan a la suerte de las aguas en embarcaciones rústicas, con las más mínimas condiciones para una travesía tan peligrosa, son expuestos a la nueva suerte de no sólo llegar con vida, sino de que sean aceptados, solamente porque tengan los pies secos o los pies mojados, cuando la razón de esa libertad que necesitan, es la única que debe prevalecer en ambos términos.
“Si nos referimos a la ley vigente, estas expresan claramente que el cubano que pise tierra estadounidense puede permanecer en el país y los que son capturados en el mar son generalmente deportados.”
¿Entonces qué sucedió con este grupo de hombres, mujeres y niños, que a duras penas llegaron al puente de las 7 millas, instalación construida dentro de territorio floridiano?
¿Qué sucedió con una de las primeras Convenciones que dice que una persona en busca de asilo político, una vez a salvo, no será devuelta ni al territorio, ni siquiera a las fronteras del territorio de país del cual huye y donde pueda peligrar su vida?
Esta Convención aunque no significa un asilo político automático, garantiza que el refugiado o refugiada sea recibido, investigado, y dejado en paz, y que al menos se le facilite la búsqueda de asilo en otro país que le dé asilo, y ser enviado al mismo. NUNCA ser regresado al país de donde salió huyendo porque no le queda otro remedio.
Son miles los cubanos que han sido devueltos a las garras del tirano, centenares de hombres y mujeres que diariamente cruzan el estrecho de la Florida y si navegan sin suerte son devueltos sin que nadie analice las causas objetivas que los hacen huir desaforadamente, sin pensar en consecuencias, porque solamente son guiados por el desespero que engendra la represión a que los somete El Monarca de turno.
Soy del criterio de que es honesto que el gobierno de los Estados Unidos aclare esta incertidumbre que ha generado este acto en toda la población cubana en el exilio. Que comprendan una vez y por todas que los cubanos no somos inmigrantes, somos refugiados políticos, y en potencia, desde que nacemos, y mientras se mantenga el actual régimen Creo que no importan los pies si están secos o mojados, porque lo importante es el hombre como tal, y darles protección como merecen, porque la humanidad está por encima de los efectos del agua, o del lugar donde puedan desembarcar.

UN SUEÑO ROTO

Un sueño roto.

Por Lic. Adela Soto
Bitácora Cubana, 7 de enero de 2006

Se acercaba el día seis de enero de l959, y aunque el júbilo del nuevo año se escuchaba en las calles de la ciudad, en mi hogar sólo había suspiros acumulados y el desconsuelo como plato fuerte.
En ese momento yo no entendía por qué en las depresiones económicas y sociales se pierde el trabajo y hasta la razón.Tampoco sabía qué era una crisis, ni siquiera el difícil momento que atravesaban mis padres, pues como niña al fin, solamente pensaba en mi mundo de ilusiones maravillosas, por eso no entendía el motivo de las lágrimas que no dejaban de rodar por el rostro de mi madre, a la que no dejaba de martirizar con mis insistentes preguntas.
Acostumbrada a recibir año tras año un regalo de Reyes y ante la incertidumbre y el aura de disgustos que percibía, (aunque todos se cuidaban de hacer comentarios), no dejaba de preguntar a cada momento, si ese año tendríamos mi hermana y yo la visita de los tres amigos de los niños.
Pero mis padres nada decían, se mantenían todo el tiempo callados y tristes, sin darse cuenta que su silencio me hacía mucho daño.
Los niños aunque sean inteligentes no entienden de dificultades, ni acontecimientos familiares. Ni siquiera el valor del dinero, y piden y piden sin cesar, auque estas peticiones desarmen el corazón de los adultos.
Mi hermana era diferente a mi, ella no preguntaba, pero se acurrucaba tras mi espalda esperando la respuesta, y así pasaron los primeros días del mes de enero de aquel año tan victorioso para unos y tan deprimente para otros.
Mi padre se había pasado todo el tiempo honrando su uniforme y su bandera. Graduado de la academia militar desde l940, laboraba como oficial en el Tribunal Superior de Guerra en la capital del país.
Honrado y cubano cien por ciento, jamás hizo nada que avergonzara ni a la patria ni a la familia, pero esas cosas no las entendían los nuevos gobernantes y sin dejarlo defenderse lo expulsaron de las filas del ejército en cuanto tomaron el poder en La Habana.
Por estos motivos perdió el trabajo, a las supuestas amistades y hasta a un buen número de familiares prendidos con alfileres. Por ejemplos aquellos que comenzaron a padecer de miopía ante las promesas que invadían nuestra tierra.
Su mano mutilada desde la juventud en una de las escaramuzas de la guerra, le impedían realizar trabajos forzados y otros no existían para los esbirros, adjetivo con el que lo bautizaron después de la expulsión laboral.
Por eso sin trabajo y repudiado por la élite gobernante no tenía otro remedio que tratar de sobrevivir con las migajas que unos pocos no dejaron de ofertarle, hasta que el tiempo mejorara, y pudiera encontrar el camino a seguir.
Mi padre por su origen campesino conocía de la tierra y el tabaco, motivos por los que hizo algunos intentos en diferentes escogidas de la provincia, pero llevaba una mancha imborrable ante los ojos de los oportunistas y en todas las puertas que tocó lo echaron a patadas como a un perro.
Desorientado viajó por mucho tiempo sin poder solucionar el problema económico de nuestro hogar. Mi madre por mucho que quiso ayudar solamente se le permitió convertirse en lavandera, porque para todos solamente dejarlos respirar era un privilegio que no merecían.
Aunque era pequeña recuerdo esos días con mucho dolor, creo que este tiempo marcó para siempre mi carácter y me convirtió en una niña triste y llena de complejos.
Lo cierto fue que aunque ocurrieron muchas cosas a mí alrededor, en ese momento no las comprendía.
Ni siquiera hoy comprendo el por qué existe división de clase, ricos y pobres, morales e inmorales, negros o blancos, si todos debemos ser hermanos , por lo menos así lo dice la Biblia, aunque sobre esto nunca tendré la respuestas .Quizás aquí esté lo del eslabón pedido y no seré yo quien lo encuentre.
Pero sí estoy segura que por algo fue, que cuando llegó el día 5 por la noche, mis tíos y primos se engalanaron con su mejor vestuario y salieron a la calle principal de la ciudad donde (como estaban comenzando a gobernar), se exhibían tras las enormes vidrieras infinidad de variedades de juguetes, para que los niños esa noche hicieran sus acostumbradas cartitas a los Reyes, mientras mi hermanita y yo nos quedamos tras las ventanas de la aflicción.
La inocencia era mi peor compañía y sin muchas esperanzas al verlos salir tan contentos y felices, volví a preguntarles a mis padres sobre la visita de mis reyes.
No podía creer, o por lo menos no quería pensar que ese año se olvidaran de nosotras y no tuve respuestas.
Continuaba el silencio en los labios agrietados de mis pobres padres, pero era muy insistente y obsesiva y a pesar del mutismo escribí mi cartita y la puse dentro de mis zapatos, pidiéndole me trajeran lo que ellos pudieran, pero por favor que no me dejaran sin juguetes.
Estoy casi segura que ninguna persona mayor sabe lo importante que es para un niño un juguete y mucho peor cuando ve a los demás con muchos y él sin ninguno.
El corazoncito se le aprieta tanto que no existen palabras con qué explicarlo, les aseguro que prefieren un juguete ante la más apetitosa golosina.
Eran casi las once de la noche cuando sentí las crudas palabras de mi tío “el frívolo”, cuando le decía a mi madre que acabara de decirnos la verdad, quienes eran los reyes y que ese año ellos no tenían con qué comprarnos un juguete. No puedo explicar lo que sentí al escuchar sus palabras, eran muchos años esperando su llegada, imaginándolos con sus blancas barbas entrar por las hendijas de mi cuarto con la alforja repletita de juguetes. Portándome bien, para que no me dejaran el saco de carbón que le dejaban a los desobedientes.
Fueron mucho los sueños rotos de un golpe, un garrotazo muy fuerte al corazón de una pequeña niña. El hechizo infantil se rompió dentro de mí y jamás se me olvida lo que lloré abrazada a mi almohada, fue el día más duro de mi niñez y en el que comprendí la realidad que me rodeaba, cuál era mi verdadera posición ante la sociedad que comenzaba, pero nada podía hacer y entre lágrimas y sollozos mi hermanita y yo nos quedamos dormidas.
Inexplicablemente esa noche los Reyes Magos vinieron como de costumbre y nos colmaron de juguetes, no teníamos lugar donde ponerlos, y mi hermanita se reía, y yo me ceñía a mi anhelada muñeca, y abría los paquetes todos de un tirón, y junto a los regalos habían dulces y caramelos. Eran tantos que salimos a la calle y comenzamos a repartirlos.
Al otro día me levanté feliz y sonriente. Mis padres no comprendían el por qué del cambio, tampoco supieron nunca, que los niños siempre tienen un sueño que los salve.