FRASE CELEBRE

"Para mí, el mayor placer de la escritura no es el tema que se trate, sino la música que hacen las palabras." Truman Capote

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DEDICADO A MIS PADRES

viernes, julio 31, 2009

ARTICULO "LA MENDICIDAD EN CUBA"


Por Adela Soto Alvarez

El régimen comunista ha lacerado en toda la extensión de la palabra, los factores socio-económicos y político, que unido al alto costo de la vida, han propiciado que en la isla exista una imagen precaria de aquellos hombres y mujeres que en su momento lo dieron todo, y ahora malviven en la peor de las inclemencias.

Por eso nos abismamos al ver ciertas cosas que no solamente nos lastiman, sino que son inconcebibles en un país donde se promociona la igualdad y donde se dice que la vejez esta asegurada.

Tan sólo caminar por algunas cuadras del casco turístico de la Habana Vieja, comenzamos a tropezar con estos ancianos convertidos en mendigos, ante la situación tan deplorable que enfrentan, Unos porque llegaron a la vejez sin un futuro asegurado, y otros porque simplemente no tienen los suficientes medios para resolver la hambruna que circula a lo largo y ancho de sus vidas.

Lo mismo en el Parque de la Fraternidad, que el Bulevar de la calle Obispo, o en la zona de la Catedral por mencionar algunos lugares de afluencia de mendigos.
Los puedes encontrar, lo mismo vendiendo los cigarrillos de la cuota normada al menudeo, que el azúcar o el café, para poder compensar la mísera chequera que reciben de la seguridad social, o simplemente porque nunca tuvieron esos beneficios por diferentes causas. Lo mismo porque a pesar de haber laborado durante más de 30 años el expediente acumulativo se perdió en el órgano del trabajo, o porque la administración no tramitó en tiempo sus derechos.

También existen ejemplos como los trabajadores de la cultura que trabajaban por contratos, y al llegar a la vejez no los contrataron más y tuvieron que resignarse con hacer de bufones en la vía pública o vender algo por cuenta propia para poder sobrevivir.

De estos casos existen muchos, pero para poner uno muy visible en la zona de la Catedral, voy a referirme a Juana Bacallao, quien fuera gloria de Cuba, y hoy realiza trabajos de bufón con más de ochenta años en su esqueleto, por un plato de comida, un trago de ron, o algún dólar que el buen samaritano que disfrute por sus bufonadas le deje caer al terminar la función, que ella ameniza vestida a la moda sobre zapatos de altos tacones, pelucas, su inseparable tabaco y moviendo su prominente nalgatorio, a la vez que entona algún estribillo popular con el objetivo de hacer reír a la concurrencia. Cuando debía estar descansando sus aguerridos huesos en un hogar confortable y con la vida asegurada.

Como ella existen otros que sobreviven de bufonada en bufonada, o vendiendo baratijas por unos míseros centavos, y huyendo del acoso policial.
Otros se dedican a hurgar en los basureros de las zonas turísticas o de las privilegiadas de la nomenclatura gubernamental.
Lo mismo en busca de vestimenta, algo de comer, o simplemente recogiendo latas vacías, botellas, cartón, o algún objeto que les sirva para después venderlos por unos centavos en las tiendas de la Empresa de Materias Primas.

La mayoría de estos “ancianos mendigos”, duermen a la intemperie, unos en los bancos del Parque de la Fraternidad, o en cualquier rincón donde puedan depositar sus harapos y tirar sus huesos al llegar la noche.

El régimen cubano conoce de estas cosas, pero no ha mostrado preocupación en solucionar este problema social que cada día gana en intensidad pica y se extiende. Lo que ha hecho como medida de solución es dictar leyes para prohibir la mendicidad y sancionarlos con toda la severidad de la ley.

Muchos han ido a prisión por delitos de acaparamiento, ventas ilícitas, peligrosidad, acoso a extranjeros y otros.

No hace mucho supe del caso de Facundo Pérez un anciano de 89 años residente en el reparto Juanelo, que recogía latas de aluminio en los basureros de la ciudad.

Facundo dijo que fue sancionado a tres meses de privación de libertad por acaparamiento y peligrosidad, porque en su choza le encontraron mil latas vacías de refresco, que recogió en las zonas de los restaurantes para turistas, pero como el aluminio pesa poco, tenía que reunir muchas más para poder al venderlas recibir una suma favorable.

Otro caso fue el de Luis de la Cruz de 77 años, jubilado de ómnibus urbanos, con una chequera mensual de 200 pesos en moneda nacional, que necesitaba un frasco de bálsamo ruso para la úlcera de su esposa Conchita, la cual esta invalida a causa de una accidente automovilístico, pero no recibe pensión por haber sido siempre ama de casa.

Dijo Luis que ante la falta de divisas, se fue a pedir limosna a la entrada de los hoteles cinco estrellas, pensando que allí al visitar más turistas tendría mejor suerte con la recogida y poderle comprar el frasco de bálsamo a su esposa, pues solamente este medicamento se puede adquirir en las farmacias de venta en moneda dura.

Comentó que fue acusado de peligrosidad y acoso a turistas, porque desesperado al llegar la noche del 22 de mayo y después de más de tres días de limosnear sin recaudar lo que necesitaba, suplicó a varios turistas extranjeros, que no le dieron nada, solamente lo evadieron de mala forma, acto que vio uno de los policías de custodio y sin averiguar se lo llevó detenido para la Jefatura de la Policía.

Allí, sin indagar su situación, ni las causas, lo denunció de acoso a turistas, y tuvo que cumplir seis meses de privación de libertad, y no pudo nunca comprar el frasco de bálsamo ruso para su esposa.

El drama humano de estos ancianos extendiendo la mano a transeúntes y turistas, implorando la caridad, escarbando en la basura, haciendo de bufones, y durmiendo en la vía pública marca profundas huellas en el presente y el futuro de Cuba, así como en la opinión de los visitantes extranjeros y por qué no dentro de los propios cubanos que sentimos ante estos actos lastima e indignación.

Por eso la mayoría de los turistas que visitan este lugar regresan a sus países con diferentes opiniones detractoras sobre el cubano de a pie, sin percatarse qué la situación económica y social es tan deprimente y desoladora que los obliga a mostrar estas posturas para “hacer el día o resolver un problema de vida o muerte” como muchos dicen.

Increíblemente la situación de la tercera edad tanto en asilos, como en la vía pública es algo que lacera profundamente el sentimiento humano, pero desgraciadamente pasa inadvertida ante los dueños del poder que tratan de ocultarla, no la difunden, y la disfrazan con esa fuerza descomunal de hipocresía que los caracteriza en los eslogan y los titulares, que publican, y donde no dejan de ratificar al Mundo .
“La revolución cubana es para todos y para el bien de todos”…que adversidad verdad.

sábado, julio 25, 2009

POESIA "ME REHUSO"

Por Adela Soto Alvarez

Me rehúso a ser la imagen frustrada
La voz de las piedras en íntimo sortilegio
Simplemente porque al enemigo se le antoje

Soy galopar de plomo ante la tómbola de heridas
Todas graves

Siento el grito
El dolor en medio del miocardio
Desesperado
Haciendo de mí
Fragmentos y amenazas

Me rehúso a ver romperse mi equilibrio
Condenada sin causa
Expuesta a la sin razón

De una infatigable espera

Hace muchos años que suplico
A cambio de plazos demasiado largos
Y no soy aprendiz de loca
Para que me suman en tanta mezquindad

Me rehúso a seguir
En esta descarga peligrosa
Donde soy leño
De la más cruda ignorancia

Estoy cansada de entonar el mismo estribillo,
Intercambiar señales
Que nadie las entiende

Me siento montaña helada
Con oficio de alpinista
Cuando realmente escalo el aire
En medio de una ciudad volcánica

Me rehúso a ser sombra y huella
A esperar con inmensa tranquilidad
Hipócrita
Y delirante
A qué me den la voz de alarma
Para entonces morir de rabia
Cuando descubra

Todo terreno pisado en vano

Que por tanta entrega
Solamente recibí leves cuotas de aliento
Envueltas en esa burla sórdida
Que entonan los engaños

jueves, julio 23, 2009

POESIA "MADRE"


Por Adela Soto Alvarez


Madre como duele esta distancia atroz
Que existe entre mi desconsuelo y tu osamenta

Busco tu rostro en las sombrías paredes
Y suplico la miel de tus palabras
En este momento en que nuestro hijo
Perece entre barrotes
Indefenso y cautivo

Mi dolor y su dolor son tan inmensos
Que sólo tus socorros pudieran aliviarlos
Pero nos falta tu abrigo
Y galopan cadenas
Como fieras insaciables
Golpean nuestras horas
Perturban nuestros sueños
Y solamente nos permiten la soga

Desde que te fuiste
Dejaron de existir las mariposas
Sólo errantes fantasmas y una atmósfera turbia
Acecha nuestros días

También hay detractores que someten la luz
Y otros que se columpian entre el negro y el rojo

Madre nuestro hijo se muere
A pesar de qué no me quedan rodillas
De suplicarle al verbo
Un poco de agua fresca
Para el desbalance que invade su esqueleto

Enséñame qué hacer con las culebras
Que devoran sus piernas casi nulas
Su hígado danzando entre crueles dolencias
Su glucosa alterada
Su psiquis turbulenta
Y sus manos exhaustas tendidas hacia la nada

La impotencia socava la fe que me inculcaste
Me vuelve irracional
Con la esperanza convertida en espanto.

Y mucho más
Cuando lo veo crispado a la incertidumbre
De ese silencio salvaje que habita tras las rejas

Es un sufrimiento tan hondo el que me invade
Que siento mi intelecto chocar contra las piedras
Y hacer que mi interior
Se vuelva un buitre hambriento
Que lleva entre sus fauces
todo un volcán de odio



martes, julio 21, 2009

POESIA "ROTURAS"

Por Adela Soto Álvarez

Del poemario
"Una mujer en las esquirlas del espejo”


Se rompió el cristal cuando más necesitaba ser luz
Y perderse en un mundo mágico
Seguro, repleto, todo abierto
Sin ser solamente la tripa de un poema
Que alguien lee al descuido
Critica, con augurio de extremista
O aplaude con la lógica del triste.

Se rompió el cristal precisamente cuando se erigió
Monumento a la razón
Conceptuándose soberbiamente dueño
De los impromptus de sus pausas
Se rompió, cuando aparentaba ser invencible
Después de haber bebido de la copa de los dioses
Y creerse heredero del Olimpo

Se rompió a pesar de haberse creído encantador
Y lograr transformar la congoja en complacencia

Se rompió el cristal cuando más seguro estaba
De qué el corazón nunca estaría ausente
Y podría
Despertarse sin carga,
Sin tener que elegir el pensamiento a seguir
Ni mucho menos
Conformarse en sus noches de insomnio
Con la voz de los búhos
A veces cerca, y otra tan lejana

Se rompió el cristal y no dejó ni testimonio ni veredicto
Si siquiera un símbolo para saber si tuvo nombre
O fue simplemente un pedazo con forma
Creado por la imaginación

Tal vez
Se rompió por providencia

Pero no seré yo quien se ponga de rodillas
A juntar las esquirlas
Que ruedan inconformes
Pretendiendo recuperar su estética .

POESIA "RAICES DONDE LA LAVA CRECE"

Por Adela Soto Alvarez

En medio de un sorpresa espeluznante
Desde el escondite amniótico
Y las tripas ensangrentadas
Hasta el choque directo
Con las probabilidades y las puertas cerradas
La consanguineidad impuesta
Y la rivalidad disfrazada de pureza
Es que descubro que el reino era de dos

Pero me faltó la palanca y el San judas bocabajo
Tal vez hasta encender una veladora
Para amortiguar el imperio de los búhos
Todos irreflexivos, y en son de guerra

También no tuve presente
Haber sido menos poeta
Y más plebeya para mitigar la muchedumbre
A la hora de no darme
Ni un mínimo espacio
Para zarpar mi barca de ilusiones a granel.
Enjuiciándome de esperpento,
Y otros epítetos menos nobles.

Pero todos ajusticiaron mi osadía
en medio de la plaza familiar
Donde me asignaron dialectos incomprensivos,
Y acusaciones
De oveja negra

Más bien un cuerpo del montón
Sin límites
Donde cualquiera podía depositar sus anacronismos
Sin alterar mi nitidez

Tan sólo porque permanecía completamente sola
Por prescripción espiritual
Y porque me daba la gana
De no coronar a un rey
En mis dominios.
Y preferir envolverme
Noche y día con mis libros impublicables

En dos palabras me convertí en la nota discordante
De una orquesta alcaica y por decreto
Asignada ancestralmente, pero sin ojos para ver
Ni oídos para escuchar
Mucho menos espiritualidad para sentir

Pero naci, creci y existí
A veces imagino que aun existo
Aunque deambule sin destino propio
Con múltiples versículos donde acentuar las íes
Pero bajo el deleite de mi propio evangelio
Donde no caben nauseabundas lenguas
Ni sexo a punta de pistola

Mi micro mundo es alacena de ajustados veredictos
Donde se disfruta de vocablos incondicionales
Y se es fiel a la paz y a sus contornos

También existe un fluvial repleto
Para el amigo,
Y por qué no para el enemigo
Ellos me laceran
Yo los beso
Con esa devoción que asimilé de la piedad

Y digo que fue una espeluznante sorpresa
Por qué la descubrí
Después de haber transitado la pandilla
De seres incoloros
Y cazadores furtivos
Imponiendo el poderío de sus balas

Sin saber si estaba elegida para la crucifixión
Y mucho menos para dosificar la pócima
Que es imprescindible beber
Antes de penetrar el redil
Donde la lava crece enjaulando a ángeles y demonios

Lo importante es que sigo aquí
Expuesta
Y cubierta de una jerigonza metafórica,
Casi prodiga
Que llena mis canastas diariamente
Y me permite beber dignidad a garrafones

Mientras que el desbastado bullicio que me rodea
Se va convirtiendo lentamente
En tristes piezas de museo.
Expuestas a la soledad de sus vidrieras

domingo, julio 19, 2009

"ATURDIDA CON VESTIGIOS DE GAVIOTA EN MI PIEL"

Por Adela Soto Alvarez
Aturdida porque así lo quiso el bárbaro de turno
Al imaginar mi cadáver sin amparo
Ante un sin número de batallas
Donde sólo me ofrecían
Un simple diapasón para el invierno

Es por lo que te advierto sin mucho protocolo

Que analices mi paso deambulante
Mi respuesta perdida entre el quizás o el tal vez

Para que después no te arrepientas de seguir el convite
A la misma hora en que mi ternura se agitante
Y ya no tenga posibilidades de volver a atravesar la oscuridad
Había renunciado a la prosperidad de lo posible
A sobrevivir en mi caparazón de soledades
Lejana y enclaustrada de todo aquello que me oliera a cacería
Por miedo a que ajusticiaran al cisne que llevó dentro
Con la esterilidad de una escopeta
Que en vez de disparos certeros y precisos
Lanzara torbellinos d
e nuevas ansiedades
Sobre este cuerpo árido
Que no encontraba la puerta de salida.
Pero llegaste con tú sonrisa de domingo
A aliviar mi afanosa carga
Y me aferro a tus manos profundas
A tus ojos donde se vislumbra un vergel para mis cuitas
Creo ha sido un prodigio conocerte
Algo concebido
Por una misión estética incapaz de equivocarse
Porque sería una terrible maldad que fueras la amenaza
O el relampaguear de un estallido que apareció al azar
Al mismo centro de todas mis carencias
Por favor
No me quites las alas
Déjame abrazarme al lenguaje de los pájaros
Para que el tiempo nos descifre
Si tus vestigios
Son gaviotas perdidas

O simplemente has encontrado el rumbo
Para hacerme volar como he soñado

lunes, julio 13, 2009

POESIA "UN PEDAZO DE MI EN LA CICUTA DE LOS BARBAROS"

Por Adela Soto Alvarez

Quiero anunciarte
Que para mi todo es irreflexivo
Sin mucho que exigirle al ayer
O al hoy

Los pájaros llevaban muerta el alma
Cuando dejaron sus plumas en la partida
Por eso los dejé salir del camposanto sin atarme a su aletear

Yo iba como ellos
Creyendo que volaba
Y no eras más que el espacio inconcluso que existe
Entre mi cuerpo y la caída

De todas formas aquí estoy dispuesta
Esperando
Para que sientan la regresión de mis incompetentes símbolos
Aunque no queden raíces
De aquella poeta loca que cantaba a la luna
Su mejor sortilegio

Como vez
Pasa el tiempo y no paso
Fuera de los límites de esta madrugada
De restos tintineantes.
Donde las culpas se empinan
Y desordenan mi pasado y presente

Ya no soy mineral, ni material, ni espíritu
Soy la intolerante con camisa de fuerza
Que vive atrincherada entre poemas ametrallantes

Desmoronada y fría
Recomiéndose en una ergástula con olor a estiércol
Donde yace un pedazo de mi misma
Deleitado únicamente
Por los propios compases que salen de una música
Secreta e inmutable

Solo para aquellos que comprendan mi evangelio
Mi predica incontinente como artilugio de mis pupilas
Esas que se clavan contra el odio
Y buscan y rebuscan dónde dejé los años
En qué recodo se quedaron los hijos
Los nietos, los padres
Mi pasión afiebrada donde nunca dejé de afilar

Mis incisivos dientes
Mi casita oficiada por embates incomprensivos
Donde destruían toda inocencia
Y me alababan como la oveja negra
Sin fortificaciones para enfrentar las crisis y los embates
Del escuadrón de infamias familiares linchando el sortilegio

Ahora soy la que lleva desorden en las neuronas
La mujer disparate
Que no sabe ser hija prodiga
Ni madre inmaculada
Ni abuela comprensiva

Ni siquiera existe nadie esperándome
Tan sólo porque me falta el cirio la pócima y la cruz
De la sagrada fortuna

Solamente conservo la bruma que herede de los míos
Mi oficio fanático y creyente
De sugestiva confinada a extenuaciones y jerigonzas
Para quedar bien ante un espectáculo incoherente
Donde linchan al mejor súbdito

Por eso es que presiento que no muy tarde
Quemaran mi destiempo y mi despojos
En la santa inquisición profana
Por ser culpable del llanto de los otros

Acusada de múltiples creencias desprejuiciadas
Donde afecté a reyes y a príncipes
También a los plebeyos, y a los ratones de las trastiendas.
Por no permitir las voces del silencio en mi ángulo solitario
Ni encontrar las llaves de las clavijas y el horóscopo

Sé que todo esto sucederá en las próximas horas
Lo intuyo
Y presiento
Y nadie mostrara en la sentencia el por qué del viacrucis
Donde seré condenada por decreto social
Y no moral.

Al final seré la eterna viajera
Entre la posibilidad y el regente
De la luz, o el edén
Para dejar la faena de gladiadora siglo XXI
Donde zarpo noche a noche hacia la nada.

viernes, julio 10, 2009

"DISTANCIA ABISMAL"




Con ánimo taciturno
Corté los escollos del camino
Pero tú venías con botas de siete leguas
Haciéndome creer
Que no había diferencias
Entre la realidad y el delirio

Y así me fui confinando
Al mundo del asombro
Hasta que descubrí
La distancia abismal
Entre el horizonte y los vocablos

Todos repetidos en horas imprecisas
Cuando tanto necesitaba salvarme
Del cataclismo y sus nevadas

Recuerdo que cantaste tus victorias
A la vez que te exhibías soberbiamente inmaculado

Hoy te veo cruzar prodigo y galante
Exigiendo un legado
Que solamente existe en tu memoria

A la vez que olvidas
La originalidad de aquel dilema
Donde quedé postrada

Se te olvidó también el derroche de impiedades
Con misión de verdugo
En el más siniestro sacrilegio

Cuando todo pudo haber sido diferente
Sin teatros
Ni circos
Y sin crear leyendas
Lanzadas como eclosión

Por eso aunque hoy me veas
Con la mirada estéril

Aún me queda una clave que concuerde
En este diapasón de decepciones

jueves, julio 09, 2009

POESIA "CONCAVO MICRO MUNDO"

Por Adela Soto Álvarez
"Del poemario "BAJO UN RELOJ DE ARENA"


Sin identidad
Azorada de tanta podredumbre
Eligiendo ser o no ser
En medio de esta inseguridad
Que me aleja del paraíso terrenal
Que tanto me prometen
Voy por este supremo sendero
Revelándome

Precisamente aquí
Donde creí llevar la inocencia bien guardada
Descubro como rebanan mis tentáculos indefensos
Y me introducen en un legado vicioso
Que revienta cualquier tradición por forzuda que sea

También he presenciado
El azote de los bárbaros
En medio de un evangelio alterado
A la misma hora
En que todos se disponen a comenzar el espectáculo

He palpado la maldad subir como hiedra
Escupir al hermano y tenderle la mano al concurrente
Todo en medio de un tabernáculo de tentaciones
Donde la propia parentela afila su doble lanza
Cortando de un tajo la mejor magnificencia

También he visto reír al mendigo y llorar al acaudalado
Celdas tapiadas y oscuras mazmorras
Llenas del nauseabundo escalofrió
Cuando a mi costado renace la tierra

Me he sentido presa sin cadenas ni rejas
Y libre llena de tribulaciones y balaustres
Por eso es que todo paisaje me es ambiguo
Y no creo en alegatos ni buenas intenciones

La calma siempre será pasajera
Mientras la ceguera siga prodiga y confabulada
En este laberinto cotidiano

Lo único que no he logrado es ver mi rostro en el espejo
Ni sentir el aplauso de la muchedumbre a la hora de las ofrendas

El inmutable me persigue
Agita la tragedia y la epopeya que llevo como escudo

Solamente logro ver germinar la catástrofe
En los jardines de mi oculto reinado.

Sólo persistes tú
Con tu delirio de atrapar las aves
Aunque te confinen al hueco

Supremo revelador del optimismo
Clavado como una estaca
Develando la posible belleza para mi salvación

Sin advertir
La otra mejilla
La interna y aguda
Donde hay un montón de decepciones en banca rota

Un pedazo de corazón partido
Una coraza endeble y pisoteada
Y un micro mundo cóncavo

Donde cada día y cada noche
Voy dejando mi huella más hambrienta

martes, julio 07, 2009

POESIA "EN BUSCA DE UN PEDAZO DE ALAS"

Por Adela Soto Alvarez

Toda la putrefacción del mundo cayó sobre el pantano
Y ahora yo también caigo de rodillas,
Imbécil, incauta, casi zombi
Tan sólo por un pedazo de alas
Supuestas, casi brujas
Que siempre existen en la imaginación del moribundo


Mis cinco sentidos se han vuelto mudos
Perdieron su oficio en cada ejecución
Y ahora me condenan a mí también a quedar muda
Introvertida,
Yo que siempre fui abierta de extremo a extremo
Me aferro a la ensenada de los torpes
E izo mi bandera de la nada
Y sigo buscando ese pedazo de remos
Que todo indica son el emblema alucinado
De mis propias carencias


Me he vuelto la peregrina que va de puerto en puerto
Cumpliendo una misión estática
Impuesta entre el extremismo y la lógica de lo absurdo

A veces pienso que fui elegida
Para habitar esta insólita pausa
Con el objetivo de que conozca todo lo crucial
Del procesado


Sepa diferenciar
Paraíso de Infierno
Y algún día llegue a ser
Patológicamente normal

Y deje de llevar
El amor como diadema

Por eso quizás

Es que deambulo por este segmento de espacio
Incompatible y turbulento

Que algún día me permita regresar
A mi lugar de origen






lunes, julio 06, 2009

POESIA "UN PEDAZO DE MI EROSIONA Y SE FRAGMENTA"

Por Adela Soto Alvarez


Plagada de espectros y nuevos incentivos
Que nunca se realizan
Más cascara que interior
Ante la mirada burlona del atroz enemigo
Voy mostrando la otra mitad
Esa que nadie sabe con que trabajo la construyo


Sin embargo hay un interior inmenso
Más fuerte que la propia fuerza y el respiro


Me miro y no me reconozco
En medio de un destierro de infortunios
Apretada al cinturón del buen samaritano
Que no aparece en la faz de estas calles ambiguas
Y ambidiestras
Donde no sé si existo o voy muriendo diariamente


Mi cuerpo hecho girones
Mis delirios colgados a la punta de una bayoneta
Que por mucho que se dispare queda trunca


El dolor como fuente cristalina
Endureciendo la mascara inconclusa
De un sentimiento a gritos
Mientras las palabras salen como lanzas hambrientas
Y se enganchan en imaginarias siluetas
Que lo único que hacen es alterar mi subconsciente
Y hasta el consciente


Me duele la razón
Y el cautiverio que mantiene entre espadas
Mis entrañas


Me duele esta impotencia que suele atormentarme
A la hora menos inesperada


Pobre de mí y de mis huesos sulfatados
En espera de un futuro imaginario


Cuánto me fatigan las miradas polvorosas
Y las lenguas a fuerza de verdugos
Mientras un pedazo de mi erosiona y se fragmenta.


miércoles, julio 01, 2009

POESIA "QUERIDO AMIGO, MI SILENCIO"


Por Adela Soto Alvarez


Querido amigo. Mi silencio
Entre tú y yo no deben quedar dudas
Permíteme descifrar el pentagrama
Que me ofreces a diario, locuaz y comedido

Tú anidas en mí sonoro y manso
Me arropas cuando menos te lo pido
Haces volar mis horas
Incluso que transcurran sin anhelos

Me llenas de realidades
Me haces a tu imagen y semejanza
Conociendo mi profesión de centinela

Querido amigo. Mi silencio
Tu presencia persiste luminosa
En un acto de comunicación tan pleno
Que sin ti no existiera mi universo
Ni este micro mundo que construyo
Intocable y sin códigos

Eres mi compañía más selecta
Mi duende, mi antifaz, y mi deleite
Fuente común de cualquier epopeya

Casi como el destino, y su inmortal escencia
De quienes como yo
Se afanan

En encontrar la gloria.
A pesar de los miedos.

lunes, junio 29, 2009

POESIA "VIENTOS DESOLADOS"


Por Adela Soto Álvarez


No veo el camino
Solamente el hueco ancho y profundo
Vientos desolados
En un ir y venir de palabras rotas
Códigos imprecisos
Y la inmortal patada
Justo al centro

Sé que el deseo es el único que justifica la salvación
Pero ese dejó de reinar
Al descubrir el escuadrón de impíos
Azotando la vibra
Que traté de hilvanar
Inentendible
Y contraproducente

Un maremoto sacude
Y golpea a la vez
Y no llegan noticia a mi codiciado interior
Que cambie con esta espeluznante guerra
Que lastima mi escencia

Miro al subconsciente y descubro las cenizas de todo
Llamo a los supuestos misioneros
Y no tienen tiempo para tenderme
Un ápice de respiro

No quiero deshumanizarme
Con tantas actitudes virulentas
Por eso lucho contra la duda
Azorada y poeta
Temblorosa y humilde

Y perdono y vuelvo a perdonar
Aunque sé
Que tengo la bondad espantosamente herida
Y no encuentro el bálsamo exacto
En esta ciudad posmoderna
Donde no me dejan elegir

De noche me hundo en Babilonia,
Escudriño cada piedra

Pienso en el profeta Kahlil Gibrán

También busco a Jehová en cada palabra de Job

Y siento el corazón ausente
Atado al ángulo de la insomne madrugada

¿Qué mal hice
Cual fue la eclosión?

¡Dios mío,
Cuántos demonios tenemos los poetas
Disparados a la vez!

No le temo al momento
Pero sí a la suma de todos los momentos
Donde me asignaron una huella
Me envuelven los presagios
En el mismo instante en que me dispongo
A rectificar imperfecciones

La rendición es cruel y corroe las entrañas
Por eso regreso a la soledad
Aunque sé
Es un lugar impropio
Para ponerse en paz con uno mismo.

domingo, junio 28, 2009

CRONICA "LA CATASTROFE ECONOMICA"


Autor: Adela Soto Álvarez


Nunca se me olvidará cuando cayó el Muro de Berlín, todos estábamos seguros que de forma obligatoria no sumergían en un mal sin fondo, donde la muerte era el único alivio.


Nunca antes habíamos transitado por algo similar, y con las esperanzas y optimismo que embarga a los cubanos, esperamos a ver que pasaba.


Pero ahora que sabemos que nada pasa, qué será de este segundo hundimiento económico y social, con un pueblo con mayor nivel de conocimiento y que nada puede esperar de sus opresores?


Nuestro país en vez de avanzar retrocede mil años luz, y las necesidades se han convertido en el plato fuerte de todo cubano.


Hace cincuenta años que el sol dejó de alumbrar nuestro archipiélago, pero ahora lo sumerge en una tembladera de hambre y miseria mucho más difícil., enfrentándolo a un segundo período especial.


“Siempre el pez grande se come al chiquito” decía mi difunta abuela. Aquí pasó algo similar, el gobierno aplastó como una cucaracha al hombre de a pie, a su familia, y lo obligó a sucumbir en la peor de las miserias humanas.


Cuando el primer período aun quedaban mercados y tiendas de productos industriales con algunos beneficios, pero a la voz de “Opción cero” todo desapareció de forma inesperada.


Algunos decían que se habían recogido los productos para la reserva y de la noche a la mañana todo se quedó en estado de sitio.


El primer zarpazo fue la disminución de la canasta básica, Ya antes por cualquier situación se nos reducía sin previo aviso, pero esta vez fue al duro y sin guante. Menos arroz, granos, café, y azúcar, y si alguien se quejaba era inconsciente, y no comprendía la situación que estaba atravesando el país, por lo que de ahí a desafecto no había más que un paso.


Comenzó una carencia grande, incluyendo la de los valores más preciados, hasta la bolsa negra tuvo sus bajas, al igual que la fe que ya se había perdido, ahora era mucho más notable su penuria.


Los centros de trabajo rebajaron su jornada pues comenzaron a desaparecer los comedores obreros, el transporte, y con el apagón las empresas no podían utilizar sus equipos.


Algunos fueron enviados al sesenta por ciento a sus hogares, otros a disímiles trabajos, ninguno acorde con su capacidad, y mucho menos profesión o especialidad adquirida después de cinco años de estudios universitarios.


Algunos aceptaron irse a la zafra, pero ni zafra había, porque hasta la tierra comenzó a negarnos sus frutos.


Bajo esta situación desesperante comenzaron al unísono las enfermedades por doquier, la extrema delgadez de las personas, y todo se fue consumiendo lento pero aplastante.


Las noticas de los difuntos eran diarias, niños, hombres, mujeres, caían a diestra y siniestra desnutridos y por falta de medicamentos para contrarrestar sus enfermedades.


Hoy veías al paso a un conocido, y mañana ya no lo conocías por el quebranto que sufría de un día para otro.


A esto se le unieron los apagones por más de ocho horas, y hasta de veinticuatro. Estos apagones también llegaron a las funerarias donde muchos familiares tuvieron que darle el último a diós a sus seres queridos bajo penumbras, o si acaso acompañados por la pequeña lumbre de una vela en deterioro.


Las ofrendas florares para los difuntos fueron planificadas a cinco por cadáver, ya no eran de flores naturales, sino artificiales, y al terminar de ser utilizadas en la ceremonia fúnebre, eran recogidas y recicladas para el próximo desdichado.


Todas las barriadas expuestas a las penumbras, a los malhechores, violadores, y a todo aquel individuo que comenzaron a perder los valores humanos y con el aquel dicho de “sálvese quien pueda” aprovechaban la oscuridad para realizar sus maniobras delictivas. Así fue como se comenzó a hilvanar la maldad y el descarrió moral.


La propaganda política era la única que se mantenía sin cambios atizándonos las esperanzas perdidas con el objetivo de detener la inmensa huida que sabían iba a producirse, lo mismo por aire, mar y tierra.


Otra de las cosas que se mantuvo a pesar de tanta inclemencia, económica y social, fueron los privilegiados de la suerte, aquellos que no se desinflaron como el resto de la población y mantenían sus rostros regordetes, asomados por la ventanillas de los vehículos estatales que tampoco sufrieron las embestidas del período especial.


Estos individuos diría yo de la “suerte gubernamental” pasaban por las calles de mi pueblo sin mirar para los lados, sin importarles los miserables de la tierra que aumentaban en sus pies callos y llagas de tanto deambular sobre el asfalto, bajo lluvia, sol y hambre.


De igual forma se veían a mujeres con niños en brazos acumulando sol en sus harapos y sangre en el alma, y a ancianos casi sin vida, al igual que a hombres sin suerte, todos a pie, mientras los magnates privilegiados de la tierra andaban como si nada en sus lujosos automóviles de último modelo, con cristales oscuros, aire acondicionado y la música estridente a toda voz, para no sentir el grito del pueblo que moría de todas las carencias, las veinticuatro horas que dura el día.


Todo esto bajo el interminable lavado de cerebro de aquello que nadie se cree, de que “todos somos iguales”.


Una de las salvaciones estomacales que más se puso de moda, fueron las infusiones. De hierbas silvestres. Estas resolvían la afluencia de los jugos gástricos cuando se ponían a mil por hora ante el hambre y el desequilibrio nervioso.


Lo mismo se hacían con jengibre, caña santa, Hoja de naranja, tila, romerillo, flor de España, dormidera, o cualquier hierba que estuviera al alcance del hambriento, lo importante era sentir algo caliente en el frío estómago.


Sin exagerar, no quedó ni un sólo hogar que no tuviera de día o de noche para él y los visitantes una rica infusión de cualquiera de estas hierbas y muchas veces endulzada con miel de abejas, porque hasta el azúcar a pesar de ser un producto nacional llegó a escasear, y con este salvavidas, la gente comenzó a inventar otros productos para la supervivencia de ellos y la prole familiar. Por supuesto que de forma clandestina, pues al que cogieran en el brinco iba a parar a la cárcel.


Así aparecieron las inolvidables recetas de picadillo de cáscara de plátano verde bien sazonado, o gofio, el bistec de hollejo de toronja entomatada o empanizado, también el bistec de colcha de trapear reblandecida en olla de presión, para que fuera más digerible.


El mango frito aparentando un plátano maduro, la tuna preparada con puré y suficientes verduras, cuyo plato suplía sin ningún tipo de diferencia al bistec de carne de res.


Y así sucesivamente fuimos olvidando la real existencia de estos productos cárnicos, vedados para la mesa de los de a pie, y destinada exclusivamente para extranjeros y dirigentes miembros de la nomenclatura gobernante.


Por supuesto que esta miseria de que les hablo, no llegó nunca a personas blindadas. Esta gran miseria se quedó en la clase humilde, en la más oprimida, en el pueblo.


Muchas historias como estas surgieron entre los años 92 y 93, dos de los más difíciles de la catástrofe económica.


Muchas anécdotas siniestras producto a la gran necesidad de alimentos y otros productos de primera necesidad surgían de la creatividad de las personas de esta tierra que con su deseo de resolver se volvieron importantes científicos culinarios y no culinarios de la penuria.


Lo mismo inventaba un plato fuerte, que blanqueaban la ropa con jugo de pepino, que utilizado como detergente.


Al igual que lavaban con pasta dental, bicarbonato de sodio, hojas de mangle , pendejera, jabolina o cualquier otra hierba silvestre que al contacto con el calor produjera algún beneficio limpiador ante la fuerte crisis existente en el país, entre ellos los productos para lavar.


También se supo de personas que vendían pizzas, revestidas con condones derretidos ante la falta de queso, y los ponían en la masa con colorante de tomate y suficiente sal para evitar ser descubiertos, y como las personas se las comía por hambre, no advertían el sabor, ni el olor, ni se imaginaban que se estaban comiendo un condón o preservativo entomatado.


En otros restaurantes clandestinos, vendían trozos de tuna reblandecida a fuego lento y después empanizado con abundante cebolla. Esto sin contar la carne de perro, gato, o cualquier animal doméstico o callejero, ofertada como fricasé de conejo.


También hubo inescrupulosos y malévolos individuos que robaron vísceras de las morgues para ofertarlas como bistec de hígado, riñones en salsa, corazón estofado, y otros.


Todo muy bien acompañado por una nueva línea de bebidas alcohólicas de procedencia artesanal y dudosa que no más de una vez condujo a la muerte a decenas de consumidores y que todavía recuerdo las llamaban, azuquin, guachipupa, guarfarina, alcoholifan mata penas y muchísimos nombres más, todas producidas y comercializadas en los mercados negros, los de la necesidad ,los de salvavidas y la perdida de valores.


Con toda esta situación económica y social batiendo de norte a sur, y de este a oeste, comenzaron a agudizarse los destierros masivos y el mar muchas veces se volvió loco ante la cantidad de hombres, mujeres y niños que se lanzaban a llegar o a morir.


Muchos quedaron sepultados bajo las fuertes olas, o en los estómagos de los tiburones. Otros llegaron sin aire y con el pecho agrietado de tanta ausencia


Los hogares se dividían, y la ideología comenzó a patinar en los cerebros de aquellos que aun confiaban en un futuro mejor.


Cosas muy terribles enfrentamos los cubanos en este primer período especial donde cada cual tuvo que aceptar bajo un fuerte lavado de cerebro.


Hoy me pregunto al leer y releer las innumerables cartas de mi tía Luisa María donde me cuenta que regresamos como un bumerán a lo mismo o quizás a lo peor, porque ahora no existen reservas, ni materiales ni humanas para enfrentar tanta indolencia, hambre y necesidades.
Y hoy sí el pueblo tiene mucha más visión, y su cerebro se ha ido limpiando de tanta ideología impuesta.

Indudablemente nuestro país es más que una penuria, una tierra sin sol, y sin remedio


sábado, junio 27, 2009

POESIA "NOTA DISCORDANTE"

Por Adela Soto Alvarez


Trato de llegar al otro lado
Donde dicen hay agua cristalina
Y el polvo es menos tenso.

Pero por mucho que me esmero en alcanzarlo
Llevo el corazón
Totalmente herido
A pesar del cúmulo de resignaciones
Para que mi paso no pierda su importancia

Soy nota discordante
En este laberinto de pesadillas
Y golpes a mansalva

Y aunque trate de conservarme
Humanamente
Familiar y social
Hay un dolor profundo,
Al mismo centro
Allí donde casi nadie lo descubre
Pero grita y se estrella contra la tranquilidad
Que a veces aparento

Me inclino de rodillas
Me aferro a los versículos buscando la otra cara
Pero el tiempo es tan mal trecho
Que saltan como una bofetada
Y el pan se pone acido
En medio de una desesperanza turbia

En algún lugar perdí la calma
En algún lugar devoraron mi destino
Y me hicieron creer en la bondad de los demonios

Cuando lo que realmente necesito
Es anudarme a un ángel

Y huir para siempre del suicidio de mi misma

viernes, junio 26, 2009

POESIA "LUZ CAPITAL"

Por Adela Soto Alvarez

Me he convertido en huésped de la noche
Hundida en las constelaciones que iluminan la niebla

Me atrae ver la luna con su frivolidad incólume
Cuando se mese al son de los sermones
Así…Tan ella misma
Sin apresurarse por alcanzar un nuevo estatus

También me gusta sentir el viento
Hacer zigzag sobre las ramas
Como eclosión divina

Por eso vivo sin mentiras ni limosnas
Abierta
Entera
Disfrutando de cada ángulo que me proveen
Y sin preocuparme las especulaciones
Que abundan en las lenguas celestinas

Nací bajo un signo imperecedero
Bajo un planeta fuerte, indestructible

Además tengo mi propio dios al mismo centro

Me gusta mirar la ciudad desde mi pecho
Recordar y revivir, sin desvelarme

No tanto mirar el horizonte,
Porque ese lo llevamos dentro

Y más que todo esto

Me gusta ser moderna
Incalculable
Hechicera
Y hasta bruja

Si es que algún día logro
Que tus ojos se abran
Como luz capital en mis proyectos.



jueves, junio 25, 2009

CRONICA "EL ADIOS DE LOS VIVOS"


Por Adela Soto Álvarez

El último adiós es cosa triste, diría que horrible, desgarra corazón y vida. Nunca me gustaron las despedidas, ni siquiera imaginar no volver a ver a seres queridos, ni amigos fieles. Pero como todo en la vida no es lo que uno anhela, nada de lo que no me gustaba pude conseguirlo, y este día recibí el mensaje de mi amiga Lucia de qué fuera a su casa a despedirme.

Rogué a todos los santos, pedí hasta de rodillas fuerzas para enfrentar ese momento, pero no tuve más opción que salir como un resorte al encuentro final, tratando de no perturbar mi psiquis y poder sacar de lo más hondo esa fuerza superior que tanto ella como yo necesitábamos en un momento así.

Por eso nunca se me olvidará esa tarde de invierno cuando caminaba rumbo a la casa de mi amiga y colega Lucia López, vecina de años, amiga inigualable, y colega inseparable de múltiples tertulias, de poesía, música, y té de cualquier hierba que apareciera en medio de nuestra miseria. Lo importante era brindar por el futuro, si es qué en algún momento decidía darnos el frente.

Ya en el lugar y después de titubear por varios segundos empujé la puerta de madera podrida, que rechinó como si se percatara del momento y necesitara como yo quejarse a puro grito.

Detrás de la misma estaba mi amiga sudando a más no poder, y con un ánimo asombroso repartía a varios vecinos sus desvencijados sillones, su mesa con tres sillas construida por Pepe el cabillero, la humilde cama con su colchoneta con más huecos que un famoso colador, a la vez que quitaba de los clavitos, dos cuadros y dos diplomas ganados en su desempeño en las letras infantiles.

En un rincón en espera de ser obsequiadas se podían apreciar tres cazuelas llenas de tizne y abolladuras, y sobre uno de los cajones, los cuatro trapos con que se vestía. Implacables y limpios, en turno para también ser donados a la vecindad. que atropelladamente se debatían en el pequeño espacio, a ver quien se llevaba más.

Saludé a mi amiga con un fuerte abrazo, y con la gentileza que la caracterizaba me pidió esperara terminar con la repartidera, por eso fui y me arrinconé en uno de los bordes del camastro que aún estaba por desarmarse.

De inmediato reconocí a Lula la presidenta del CDR que nunca la saludó y estuvo todo el tiempo tras sus huellas, pero tan necesitada como el resto, colgó los ideales y se unió a la donación de los beneficiados con la huida de Lucia.

Increíblemente era la que más pedía y sin esperar a que le dieran agarró el viejo fogón Pike y salió horonda como si llevara en su mano una reliquia de gran valor.
Desgraciadamente hice acto de presencia de este trance tan ridículo de la presidenta, por lo que la indignación me segó de repente, pero salí rápido de ella comprendiendo como muchas veces la necesidad desdobla a las personas.

Pero realmente me chocaba que fuera Lula la heredera de aquel fogón viejo y herrumbroso que tanto trabajo le costó a Lucia adquirir después de estar más de 15 años cocinando con lo que apareciera. Entre leña, aserrín, y un viejo fogoncito de mecha que mi difunda abuela Carmen le regaló en uno de sus desesperos sin tener donde hacer ni un poco de café

Emeregilda Luisa, más conocida por Lula como presidenta del CDR era diabólica, metida en todo, y no salía del borde de la ventana escudriñando la casa de Lucia día y noche. Y cuando ésta salía al portalito, disimulaba escondiéndose detrás de la cortina de palitos de bambú que a los embates del aire la descubría con el constante tintineo.

Pero así es esta vida, los peores enemigos a la hora de la partida van a recoger los despojos de lo que en vida fueron sus victimas.

Aunque a Lucia esto no le importaba por su carácter afable, y ese don de no odiar ni a sus peores detractores. Y si la reprendía me sacaba sus conocimientos en numerología, unidos a la energía y en ese mejunje me callaba y calmaba el enojo, haciéndome entender que siempre es mejor dar que recibir.

Allí sentada esperando terminara con sus entregas personales, estuve todo el tiempo. Algunos vecinos y colegas entraban y salían a despedirla con afecto y miedo, una combinación difícil de comprender, pero muy real en la Cuba de hoy donde la doble moral impera como en un reino construido por las altas dosis de pánico que les inoculan a los hombres.

Fue muy triste el panorama, porque mientras mi amiga descendía todas sus pertenencias al fondo de una gran java de nylon, y algunos cajones, entre lágrimas, abrazos silenciosos, y golpecitos en el hombro. La mayoría daba la espalda con rapidez para no ser descubiertos a la hora de la salida del humilde hogar por los búhos a sueldo y también gratuitos que abundan en estas zonas cubanas.

Quizás para otra persona hubiese parecido un acto risible, aceptar como regalo aquellas baratijas, pero para mí que todo lo analizaba, no era más que un episodio normal de un país donde existen lugares donde se vive como mendigos, y aunque Lucia tenía muy pocas cosas materiales para dar, muchos de sus vecinos tenían menos que ella.

Mientras ella se enfrascaba en terminar de dar lo poco y único que tenía, un fuerte toque en la puerta nos puso a todos a la expectativa.

Sin inmutarse caminó tranquila y sin miedo hacia la puerta, era la funcionaria de la Reforma Urbana que llegaba a realizar el inventario y a recoger la llave de la casucha.

Suerte al animoso saludo que dio Lucia con el objetivo de avisar a los allí presente para que los beneficiados con sus harapos y minucias salieran por el fondo a toda prisa.

Mandó a pasar a la funcionaria que como buitre en acecho miraba para todas partes inventariando hasta un ventilador descabezado que se había quedado rezagado en la entrega a los vecinos. Las cuatro cucharas, los dos vasos de aluminio, una cafetera del tiempo de la quimbumbia, y un jarrito de loza que decía Viñales, regaló de un colega.

Con voz de pocos amigos, le preguntó qué si era todo lo que poseía aquella casa. Lucia la miró tranquilamente y le dijo que sí, señalando para el camastro donde yo estaba sentada, a la vez que le decía, -es lo que falta por desarmar- y aquello que ve en la otra esquina.
Y era cierto aún quedaba la cama donde yo estaba sentada, sin colchoneta, un espejo de pared antiguo, y un cenicero de mesa con una esquina rota, la escoba de palmiche deteriorada y un invento casero de palo de trapear tapujado con un pedazo de tela de tapado metido dentro de una lata vieja de pintura que servia de cubo. Lucia sin mucho titubeo le dijo que era todo lo que poseía.

Sin pronunciar palabras revisó la lista antes realizada en el lugar por otro funcionario, y preguntó con voz imperativa por los faltantes. Lucia le respondió que los había votado porque no servían.

No se escuchó ni una sola palabra, solamente el trazo apurado del bolígrafo sobre la planilla de la Reforma Urbana donde inventarían todas las pertenencias de los que se exilan.

Mientras esto ocurría, mi mente comenzó a viajar por la vida de Lucia. Su nacimiento en medio de la tierra gorda, su exilio al pueblo en busca de una mejor vida, y donde poder escribir y desarrollar su intelecto literario, soñando con ser una gran escritora cubana.

Su afán por la literatura infantil. Las noches en vela que pasaba logrando un poema, canción o simplemente un cuento que llevara a los niños los valores que debe tener todo ser humano. Y después tan mal interpretados por los asesores que siempre leían entre líneas cosas que no existían en su mente.

Había pasado toda su vida escribiendo cuentos infantiles, poemas y canciones para la radio local. También escribía música infantil, para concursos literarios, como Planeta Azul y otros eventos cubanos.

A veces le pagaban, otras le decían que no habían fondos, pero ella seguía escribiendo en su desarticulada máquina de escribir, que por suerte y buena vibra le regaló Fernando uno de sus amigos faranduleros en un arranque de impotencia y desencanto, de los que tenemos muchas veces los escritores y que nos conducen a dejar de crear y dedicarnos a otra profesión menos espiritual, que nos aplasta pero no nos queda más remedio que aceptarlo.

Siempre me había dicho que aquel regalo para ella fue lo más importante de su vida, porque ya tenía callos en los dedos de tanto escribir a mano.

Nunca se me olvidará como la limpió con esmero, y tapó con un pedazo de cortina vieja para que el polvo no se la ensuciara.

La llamaba mi "NANA" y hasta besos le daba al teclado, porque suerte a aquel artefacto más viejo que Matusalén podía escribir mejor y más rápido.

Mi amiga era tremenda, considero que la más optimista de las personas que he conocido a pesar de su clase humilde y su poca suerte dentro de un mundo farandulero, donde si no tienes una palanca no puedes mover el mundo artístico, y mucho menos a los compinches del sociolismo que lo domina.

Me extasié tanto en mis pensamientos que no dejó de aparecer la humilde salita que tantas veces visité con mis manuscritos e indecisiones literarias para consultarlas con ella y me diera su sana opinión.

La cocina comedor, dividida con un camastro en uno de los rincones de la entrada, adornado con un hermoso cuadro al óleo regalo de un amigo pintor, que naufragó en su arte y también se había dedicado a otros menesteres fuera de la plástica.

Cuadro que ahora iba a pasar al patrimonio de la ciudad, así por qué si, aunque ella en ese momento quisiera arrancarlo del lugar y devolverlo a su dueño, solamente por decidir vivir en otro lugar del mundo había perdido todos los derechos sobre sus pertenencias.

Inevitablemente clave mis ojos en las paredes carcomidas por la vejez y la lluvia, destruidas por los embates de cuanto ciclón pasó por la ciudad y que nadie se ocupó de repararle.

Todas llenas de agujeros, al igual que el techo, que en una de las esquinas permanecía sujeto por el mismo tronco de árbol, que ella misma arrastró desde un campito cercano hacía más de cuatro años.

Por todas estas calamidades fue que no tuvo un buen lugar para situar la máquina que le regaló Fernando, pero con su convicción desbordante y ante la falta de ventilación y luz, buscó un cajón de madera, y la puso encima arrastrándola al mismo medio del patiecito.

Allí se sentaba sobre una lata vacía de galletas con un almohadón hecho por ella misma de residuos de poli espuma, escoltada por altas arecas y pequeños cubos de helechos risados que todos tenían nombre.

Horas y horas bajo la sinfonía de los ladridos de los perros del vecino, el griterío de las turbas y pregoneros clandestinos, o el ruido de los vehículos descompuestos que circulaban a pesar de sus gomas gastadas, y sus rechines a la hora de cambiar las velocidades.

Hasta que el sol batía su cuerpo fuertemente, y entonces arrastraba el cajón con la máquina hasta la solera de la casa contigua buscando un poquito de resguardo solar y allí seguía produciendo sus fabulosas historietas infantiles hasta que la sorprendía la noche.

Por eso digo lo de excelente escritora, porque tenía el don de poder concentrarse de una forma magistral y sus obras guardaban la frescura y coherencia que muy poca veces se logra bajo condiciones tan desfavorables.

Era tan buena escritora que a pesar de las confabulaciones y el amiguismo muchas veces fue premio nacional en literatura infantil, pero los obsequios no pasaban de un cuadro, un diploma o invitarla a comer a un restaurante de mala muerte.

Indudablemente su obra era muy buena, pero su suerte muy mala, y aunque sobresalía por encima de los demás escritores de su género, no tenía ni amigos ni figura, solamente corazón y sentimientos. Pero eso no vale dentro de la palestra literaria.

Su silueta regordeta y su paso cansado daban la imagen de un hipopótamo en pura faena, sin embargo nunca faltó en su humilde hogar una de las infusiones que les habló en otras anécdotas, ni una sonrisa para el recién llegado.

Todo esto sin hablar de su talento, e inteligencia para las letras y llegarle a los niños con una ternura inigualable.

Por eso un buen día, pensó que su vida podía cambiar y decidió salir de su realidad y buscar un mejor camino.

Su decisión fue mal interpretada como todo en mi país, y la expulsaron de la radio, la expulsaron de las tertulias, la expulsaron de la vecindad. Pero aun así, ella repartió lo poco que tenia entre los que a pesar de los prejuicios continuaron dándole los buenos días y deseándole suerte.

Ahora en ese mismo instante había llegado el momento. Su fuerte voz me sacó del cúmulo de pensamientos y recuerdos. Fue un catorce de noviembre cuando la vi salir de su pueblucho y exiliarse en otro país para que los trompetas y el escuadrón de represivos no la siguieran persiguiendo día y noche por sus ideas liberales y su anhelo de un futuro mejor.

Quien no vivió esta época no la puede comprender a plenitud, incluso sospecharía de su veracidad, pero todo fue tan cierto como lo relato y quien la lea si la vivió estará feliz de que se la cuente a los que no la conocieron.

De mi amiga Lucia López nada he vuelto a saber en concreto. Algunos dicen que le va muy mal, otros que le va muy bien. Alguien dijo que vive deshabilitada en un estado donde solamente la acompaña la nieve, y una fuerte melancolía.

De la máquina de escribir supe que días después de su partida fue a parar a una oficina de la Reforma Urbana, a pesar de lo desmantelada y antiquísima.

Quienes la están utilizando ni siquiera imaginan cuántas historias guarda ese teclado, ni cuánto amor quedó grabado en su rodillo.

POESIA " NUESTRA MISION"

Por Adela Soto Álvarez

"Para Diana Margarita"


No bajes la colina con esa prisa que te agobia
Confínate en tu catacumba
A veces es preferible vivir en la amenaza
Que sucumbir al centro de lo desconocido

Mira desde tu altura
Y olvida las manchas del reino construido
Porque siempre encontraras imperfecciones
Líneas oscuras
Desenfrenos en sal muera

Hasta los hijos les falta tiempo para descubrir
Por donde sale el sol

Imagínate salir de una epopeya
Y caer de rodillas
Cuando lo que convence es la enorme catástrofe
Que habita fuera de sus límites
Iracundos,
trágicos,
llenos de insatisfacción
Pero lo aceptan primero que una predica limpia
O un salmo que les golpee la razón

Para ellos
La huella es simplemente la revelación de la lluvia
Dios un rostro desconocido y gris

No bajes la colina con esa prisa que te agobia

Ya llegará la hora
En que se reconcilien esos dos mundos en que vives

O mejor dicho...

En que vivimos.